En Borgo Panigale hay una preocupación que ya no se oculta en privado. Marc Márquez no llegó a Ducati para participar, sino para ganar el Mundial. Y si ese objetivo no se cumple, nadie garantiza que el proyecto continúe más allá del corto plazo.

El crecimiento de Aprilia y la mala primera carrera de Marc hacen que se empiece a percibir que en pista han encendido las alarmas. La nueva Ducati sigue siendo competitiva, pero ya no parece intocable como lo era antes. Y cuando el dominio se diluye, las decisiones pueden cambiar, porque Marc ya no va a necesitar tanto Ducati como hasta ahora.

El riesgo de perder el título este año

En Ducati saben que Márquez no acepta proyectos a medio gas y sin la aspiración de ganar todas las carreras. Si pierde el campeonato y además no se siente plenamente cómodo con la evolución de la moto, la ecuación se complica y el de Cervera podría precipitar su salida una vez acabe la temporada de 2026. No se trata solo de resultados, sino de sensaciones encima de la Desmosedici.

EuropaPress 7326428 marquez marc spa ducati lenovo team ducati desmosedici gp26 portrait during

El español ha construido su carrera alrededor de estructuras capaces de pelear por el título cada temporada. Si percibe que el techo competitivo se reduce, analizará alternativas. Y ahí aparece de nuevo Honda. La marca japonesa prepara 2027 como un punto de reinicio técnico con el nuevo reglamento. Internamente creen que pueden volver a fabricar una moto verdaderamente campeona. Y si el proyecto necesita un líder, Márquez siempre será el nombre natural para la marca del ala dorada.

Un contrato que puede cambiarlo todo

Honda estaría dispuesta a ofrecer un contrato potente y garantías técnicas para convencer a Mar de dar ese paso. El argumento sería el de liderar la reconstrucción de la marca japonesa y volver a pelear por títulos desde cero, pero con un plan definido. En Ducati no ignoran ese escenario. Por eso el Mundial actual es más que un campeonato, es una cuestión totalmente estratégica. Si Márquez gana, la continuidad será la decisión más lógica. Si no, la puerta puede entreabrirse.

El paddock ya percibe la tensión. La batalla no solo se libra en pista, también en los despachos. Y Ducati sabe que perder el título podría significar algo más que un trofeo: podría significar perder a su piloto estrella.