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Novak Djokovic ha sufrido una de las peores derrotas de su carrera. El veterano tenista serbio se ha despedido del US Open en primera ronda después de caer en cinco sets contra el argentino Mariano Navone, número 49 del mundo, en un partido que se ha alargado durante más de cuatro horas (7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1). Un resultado totalmente inesperado que puede suponer un antes y un después para el tenista más laureado de la historia. Las sensaciones de Djokovic no han sido buenas en ningún momento, llegando a cometer hasta 70 errores no forzados, un registro impropio para un tenista de su calidad.

Derrota histórica de Djokovic en Nueva York

Físicamente, Djokovic tampoco ha respondido. El tenista serbio, ganador de cuatro US Open, ha acabado exhausto, con vómitos durante el partido. Se le ha visto incluso en alguna fase intentando contener las lágrimas. "Creo que fue evidente que en la pista tuve una sensación horrible. Es algo que, por desgracia, he arrastrado prácticamente en todos los partidos este año: vómitos, náuseas, un problema serio en este sentido. Después, todo mi cuerpo empieza a derrumbarse, básicamente con calambres y dolor. Al final, la espalda y el hombro no dieron más de sí, y no lo pude cerrar", ha señalado el balcánico en rueda de prensa después del partido.

El Arthur Ashe ha quedado totalmente en shock después de la derrota de Djokovic. El serbio no llegaba a la cita como el gran favorito para llevarse el título, pero nadie esperaba una derrota en primera ronda. De hecho, nunca había perdido en la primera ronda del US Open: 19 victorias en 19 participaciones. El torneo de Nueva York se queda así sin una de sus figuras. También sin el número 1 del mundo, Jannik Sinner, ausente por una lesión en la rodilla, todas las miradas recaerán en un Carlos Alcaraz que volverá a competir en un torneo oficial después del infortunio que sufrió el pasado mes de abril en Barcelona.

Djokovic, cada vez más lejos del 25.º Grand Slam

Así, Djokovic se queda una temporada más sin su tan anhelado 25.º Grand Slam. Hace justo tres años de su última victoria en un Abierto, precisamente en el US Open de 2023. Cada año que pasa, este objetivo será más complicado para el balcánico. Nunca se puede dar por muerto a un tenista tan histórico como el serbio, pero es evidente que el tiempo juega en su contra y no se descarta que la retirada pueda llegar más pronto de lo que se esperaba.