El Real Madrid sigue valorando escenarios para su banquillo y hay un nombre que empieza a ganar peso en los despachos, como lo es el del actual seleccionador francés, Didier Deschamps. No es solo una cuestión de experiencia o palmarés, sino de encaje con una plantilla donde los jugadores franceses tienen un papel importante y a los que no se quiere dar por perdidos.
Y es que su posible llegada tendría un impacto inmediato en dos casos muy concretos como el de Eduardo Camavinga y Ferland Mendy. Ambos están en una situación delicada, con dudas sobre su continuidad y capacidad para rendir a su mejor nivel, pero con margen de crecimiento para volver a ser importantes.
Confianza total en los franceses
Deschamps conoce perfectamente a los dos futbolistas por su etapa en la selección y tiene claro que pueden rendir a un nivel mucho más alto del que han mostrado recientemente en Chamartín. Para él, no son jugadores prescindibles y a los que se deba buscar una salida urgente.

De este modo, su plan sería claro y pasaría por recuperar su mejor versión y convertirlos en piezas importantes del proyecto. La realidad es que el técnico francés prioriza el trabajo con lo que ya tiene antes de abrir la puerta a ventas. Y es que considera que el talento está ahí. En el caso de Camavinga, su versatilidad y capacidad física siguen siendo diferenciales. En el de Mendy, su solidez defensiva es un activo que no todos los laterales pueden ofrecer.
Un cambio de enfoque en la plantilla
La llegada de Deschamps implicaría también un cambio en la gestión del vestuario. Con una apuesta por la recuperación de jugadores en momentos complicados. En este contexto, ni Camavinga ni Mendy saldrían. Al contrario, ganarían protagonismo dentro de un sistema que confiaría en su evolución. En el club se valora especialmente este perfil. Un entrenador que conozca a los jugadores, que tenga ascendencia sobre ellos y que pueda reconstruir dinámicas internas. Y es que en momentos de transición, ese tipo de liderazgo marca diferencias. No todo pasa por fichar, también por optimizar lo que ya existe.
Por todo ello, Deschamps se ha convertido en uno de los favoritos dentro del entorno madridista. No es una opción cualquiera, es una apuesta con lógica. Así pues, su posible llegada no solo respondería a resultados, sino a una idea clara: reconstruir sin desmontar. Y en ese plan, Camavinga y Mendy no se tocan.