Hansi Flick ha dado luz verde a una decisión que puede marcar el mercado del Barça como lo es vender a Jules Koundé cuanto antes. El central francés venía de una temporada irregular en el club y su partido contra España en las semifinales del Mundial ha terminado de encender todas las alarmas en el Camo Nou. En Barcelona consideran que todavía tiene cartel, pero también saben que su valor puede caer rápido si se instala la sensación de que ya no es un defensa fiable para los partidos grandes.
El problema no es solo una mala noche. Koundé quedó señalado ante Álex Baena y Francia acabó eliminada con una imagen muy pobre del lateral galo. Para un jugador que el Barça quería colocar cerca de los 60 o 70 millones de euros, ese tipo de partido pesa. Los grandes clubes miran cada detalle y cualquier duda sirve para rebajar una oferta.
Hansi Flick no quiere esperar más
Flick valora la experiencia de Koundé, pero no quiere construir su defensa alrededor de un futbolista que ha perdido seguridad. El técnico alemán entiende que el Barça necesita centrales dominantes, rápidos, concentrados y con liderazgo. Koundé puede cumplir en varios contextos, pero su rendimiento no ha sido lo suficientemente estable como para declararlo intocable.

Por eso la orden es clara, e indica que si el Bayern o la Premier se mueven, el Barça debe escuchar. El Bayern lo tiene en la lista y varios clubes ingleses también han seguido su situación. Son mercados con dinero, necesidad defensiva y capacidad para pagar una cantidad importante antes de que su precio se desplome.
El Barça teme perder millones con su venta
La dirección deportiva sabe que esperar puede ser peligroso. Si Koundé empieza la temporada con dudas, si Zidane le quita peso en Francia o si Flick le quita relevancia en el Barça, la operación puede pasar de ser una gran venta a convertirse en un problema. Hoy todavía conserva nombre, edad competitiva y experiencia internacional. Mañana quizá ya no.
El Barça necesita vender bien para poder fichar. Y Koundé es uno de los pocos futbolistas de la plantilla con mercado real en Europa. La clave está en hacerlo antes de que los compradores usen su mal Mundial y su mal año en el Barça para apretar todavía más. Flick no quiere una salida precipitada, pero sí una decisión rápida. Si llega una oferta fuerte de Bayern o de la Premier, Koundé tendrá la puerta abierta. El Barça ya no piensa solo en lo que puede aportar. Piensa, sobre todo, en cuánto puede perder si espera demasiado.