Después de su mal Mundial con España, Luis enrique lo llama para sacarlo del Barça este mismo verano

Luis Enrique ha visto una oportunidad en el peor momento anímico de Gavi. El centrocampista del Barça ha terminado el Mundial con muy poca confianza, sin el protagonismo que esperaba y con la sensación de haber perdido peso dentro de la selección española. Ese contexto no ha pasado desapercibido en París. El técnico del PSG lo quiere este mismo verano.

La idea de Luis Enrique es clara y pasa por aprovechar el golpe emocional para convencer a Gavi de que en París puede volver a sentirse importante. El asturiano lo conoce perfectamente, sabe lo que puede dar en presión, intensidad, llegada y carácter, y entiende que su energía encajaría en un PSG joven, agresivo y diseñado para dominar desde el ritmo.

Luis Enrique insiste con Gavi

El PSG lleva tiempo pendiente del centrocampista. No es una operación improvisada ni un simple movimiento de mercado. Luis Enrique siempre ha valorado a Gavi por su competitividad, por su capacidad para jugar en varias alturas del centro del campo y por esa personalidad que no abunda en futbolistas tan jóvenes.

Pablo Gavi Barca
Pablo Gavi Barca

El mal Mundial con España puede acelerar el interés. Gavi necesita recuperar confianza, sentirse titular y tener un entrenador que lo coloque en el centro del proyecto. En el Barça, en cambio, la competencia es enorme y complicada de batir: Pedri, Dani Olmo, Fermín, Marc Bernal, y otros perfiles dejan poco margen para todos.

El Barça no le quiere abrir la puerta

El problema para el PSG es que el Barça no tiene intención de venderlo. Gavi sigue siendo un símbolo de La Masia, un jugador muy querido por la afición y una pieza que el club considera estratégica. Hansi Flick tampoco quiere desprenderse de un futbolista con esa intensidad, aunque su rol pueda cambiar según el dibujo. Solo habría una vía y pasaría por una oferta mareante junto a un movimiento por parte del jugador. París sabe que no basta con preguntar ni con presentar una propuesta razonable. Tendría que poner una cantidad capaz de hacer dudar al Barça y, al mismo tiempo, convencer a Gavi de que debe apretar para salir.

Ahí está la dificultad. En el PSG creen que la operación es complicada porque Gavi no parece dispuesto a romper con el Barça. Luis Enrique lo llama, lo quiere y lo ve como una oportunidad de mercado. Pero para sacarlo de Barcelona hace falta mucho más que una mala racha de confianza.