Hamza Abdelkarim ha terminado de asumirlo después del partido contra el Racing. Si ni siquiera en un encuentro de este perfil encuentra minutos, su futuro inmediato difícilmente puede estar en el primer equipo del Barça. El joven delantero entiende que necesita competir y ya contempla seriamente pedir a Hansi Flick que autorice una salida en enero para buscar continuidad en otro destino.
La situación se ha complicado por dos motivos. El primero es Raphinha, completamente asentado como nueve y convertido en una pieza prácticamente intocable para Flick. El segundo es Gabriel Jesus, que en muy poco tiempo ha ganado peso como alternativa de garantías en el ataque culé. Entre ambos han cerrado todavía más una puerta que Hamza ya veía demasiado estrecha.
El Racing terminó de confirmar el escenario
El partido parecía una ocasión perfecta para darle minutos. Con un contexto menos exigente y con posibilidad de rotar, Hamza Abdelkarim esperaba tener una oportunidad para demostrar que puede ayudar al primer equipo. Sin embargo, volvió a quedarse sin pisar el césped y el mensaje fue difícil de ignorar.

Flick sigue valorando su potencial, pero ahora mismo no lo considera preparado para entrar por delante de Raphinha o Gabriel Jesus. Para un delantero joven, quedarse entrenando sin competir puede convertirse en un problema mucho mayor que salir temporalmente.
La cesión en enero gana fuerza
Por eso la opción de una cesión empieza a verse como la más lógica. Hamza Abdelkarim necesita minutos, confianza y un contexto en el que pueda equivocarse, crecer y jugar con continuidad. El Barça no quiere desprenderse definitivamente de él, porque sigue considerando que tiene condiciones para convertirse en un delantero importante. También existe la alternativa de volver al Barça Atlètic, aunque el propio jugador sabe que un préstamo a un equipo de mayor nivel competitivo podría acelerar mucho más su evolución.
Raphinha no ha pedido literalmente su salida, pero su rendimiento está provocando exactamente ese efecto. Flick no tiene argumentos para sacarlo del once y Gabriel Jesus está respondiendo cada vez mejor cuando entra. Hamza ya no quiere vivir únicamente de promesas. Después de lo sucedido contra el Racing, entiende que enero puede ser el momento de buscar otro camino. Si Flick no puede garantizarle minutos, pedirá permiso para marcharse temporalmente y volver cuando exista una oportunidad real de competir.