Marc Márquez salió de Mugello con una mezcla de alivio y preocupación. Acabar la carrera ya era una buena noticia después de todo lo que ha vivido estas semanas, pero el séptimo puesto también deja una lectura muy dura, ya que el Mundial se aleja demasiado. El piloto de Cervera quiere seguir peleando, pero dentro de Ducati empieza a crecer una idea. Quizá lo más inteligente no sea forzar más este año, sino recuperar el cuerpo al máximo y centrar los esfuerzos en 2027.
Y es que el dominio de Bezzecchi es incontestable. El campeonato empieza a exigir una remontada casi perfecta y Marc no está en condiciones de vivir cada fin de semana al límite como si no hubiera consecuencias. Su talento sigue ahí, su competitividad también, pero el físico ya no perdona igual. Ducati lo sabe y por eso la reflexión gana fuerza, porque seguir corriendo puede tener menos premio que riesgo.
Mugello deja una conclusión dura
La realidad es que Marc necesitaba mucho más que terminar la carrera. Necesitaba una señal clara de que todavía podía engancharse al Mundial, recuperar terreno y volver a mirar a los líderes con opciones reales. Pero el resultado en Mugello no ha dejado esa sensación.

De este modo, el séptimo puesto funciona casi como un aviso. Es positivo porque demuestra que pudo completar el Gran Premio, pero insuficiente si el objetivo sigue siendo pelear por el título. Para alcanzar a Bezzecchi y cambiar la dinámica haría falta un dominio extremo en lo que queda de temporada.
Ducati ya mira hacia 2027
Por eso Ducati podría plantearle una hoja de ruta más prudente. No se trataría de rendirse, sino de escoger la batalla correcta. Si el Mundial está prácticamente perdido, lo lógico puede ser reducir riesgos, trabajar en su recuperación y construir una preparación real para 2027. Marc, evidentemente, no lo pondrá fácil. Su mentalidad siempre ha sido competir hasta el final y no aceptar que un campeonato está acabado mientras haya puntos en juego.
Así pues, Ducati se mueve entre el respeto a su carácter y la necesidad de protegerlo. Mugello confirmó que Marc puede volver a correr, pero también que quizá no está para jugarse el cuerpo por un Mundial que ya parece demasiado lejos. El objetivo real puede empezar a ser otro: llegar entero, fuerte y preparado a 2027.