El mercado ha cambiado la valoración de Eduardo Camavinga. El Real Madrid ha rechazado una oferta de 60 millones de euros del Manchester City y ya no piensa rebajar sus pretensiones. La operación de Elliot Anderson, cerrada por una cifra superior a los 130 millones de euros, ha reforzado la idea de que el francés no puede salir por una cantidad considerada, ahora, insuficiente.
El City quiere aprovechar que José Mourinho no considera imprescindible a Camavinga, pero eso no significa que el club acepte cualquier propuesta menor. El centrocampista tiene 23 años, contrato de larga duración y experiencia en partidos de máxima exigencia. Aunque su rendimiento haya sido irregular, conserva un valor deportivo y de mercado que el Real Madrid pretende defender durante las próximas negociaciones.
Anderson cambia las reglas del mercado
El fichaje de Anderson ha provocado una reacción inmediata. El Manchester City ha pagado una cantidad récord por un centrocampista de edad similar y con menos experiencia europea que Camavinga. En el Real Madrid entienden que esa referencia obliga a revisar cualquier conversación. Si los ingleses han realizado semejante inversión, también pueden mejorar claramente los 60 millones ofrecidos por el francés.
La nueva posición establece un mínimo cercano a los 65 millones, aunque la intención sería acercarse todavía más a los 70. Mourinho autoriza la salida porque quiere remodelar la medular, pero necesita que la venta genere recursos suficientes para fichar a otro centrocampista. Aceptar ahora una cifra inferior limitaría las opciones del equipo y transmitiría una imagen de urgencia que perjudicaría cualquier operación posterior.
El City deberá subir su propuesta
Camavinga tampoco está presionando para marcharse. Todo lo contrario. El jugador preferiría continuar y demostrar que puede recuperar un papel importante, una postura que fortalece la posición negociadora del club. El City debe convencer primero al futbolista y después alcanzar una cantidad que satisfaga al Real Madrid. Sin esas dos condiciones, Mourinho tendrá que incorporarlo con normalidad a la pretemporada.
La oferta de 60 millones, por tanto, ha quedado rechazada. El Real Madrid considera que el mercado acaba de demostrar que los centrocampistas jóvenes y contrastados cuestan mucho más. Anderson ha elevado el listón y Camavinga no saldrá rebajado solo porque Mourinho contemple venderlo. El City mantiene el interés, pero deberá presentar al menos 65 millones y probablemente añadir variables. De lo contrario, el francés seguirá en Madrid y el club buscará otras salidas para financiar la reconstrucción de la plantilla blanca.
