El inicio de temporada no está siendo del todo convincente para Marc Márquez y en Ducati ya empiezan a surgir las primeras dudas internas. Tras finalizar en cuarta posición en la segunda carrera del año, disputada en Brasil, dentro del equipo hay cierta preocupación por el estado físico del piloto español. La sensación en el box es que todavía no se ha recuperado completamente de la lesión que sufrió al final de la pasada temporada y eso le lastra el rendimiento.
Davide Tardozzi, una de las voces más importantes dentro de Ducati, es quien ha dejado entrever esas sospechas. El responsable del equipo considera que Márquez no está en plenitud y que eso se está reflejando directamente en su rendimiento en pista. Aunque los resultados no son malos, el nivel esperado era más alto, especialmente teniendo en cuenta el potencial de la moto y del piloto.
Ducati detecta señales preocupantes
En el equipo italiano creen que Márquez no está siendo capaz de exprimir al máximo la Desmosedici, una moto que en condiciones normales debería permitirle pelear por la victoria desde el primer momento y sin problemas. Sin embargo, su pilotaje no está siendo tan agresivo ni tan pulcro como lo fue la pasada temporada, algo que ha encendido las alarmas en Borgo Panigale.

Y es que la adaptación del piloto a la moto parecía ir por buen camino durante la pretemporada. Pero en competición oficial han aparecido dudas, especialmente en los momentos clave de carrera, donde no ha logrado marcar diferencias. Desde Ducati entienden que el problema no es técnico, sino físico.
La presión aumenta en Borgo Panigale
La preocupación no es menor. En Ducati saben que tienen una moto ganadora y que necesitan a un piloto al máximo nivel para aspirar al título. Tardozzi, en este sentido, ha sido claro en privado porque si Márquez no consigue recuperar su mejor versión, será muy difícil que el equipo pueda luchar por el campeonato esta temporada.
La realidad es que el margen de mejora existe, pero el tiempo corre. De este modo, el estado físico de Marc Márquez se convierte en el gran foco de atención dentro de Ducati, en un inicio de curso donde las expectativas eran máximas y donde cualquier duda puede marcar la diferencia entre competir o quedarse a medio camino.