Con José Mourinho de por medio, Luis de la Fuente espera la primera fractura en el vestuario de la Roja

Luis de la Fuente tiene un motivo de preocupación ante el Clásico con que los internacionales del Barça y del Real Madrid terminen enfrentados más allá del resultado. Con José Mourinho en el banquillo blanco, vuelve el recuerdo de una etapa en la que la tensión entre ambos clubes acabó afectando a la convivencia en España. El seleccionador necesita que sus jugadores puedan reencontrarse después sin cuentas pendientes.

De la Fuente tendría un problema si los futbolistas trasladaran cualquier tipo de enfrentamiento a la siguiente concentración de La Roja. La selección reúne a compañeros que durante el Clásico serán rivales directos, de modo que cualquier conflicto entre ellos puede exigir una intervención para evitar que se extienda al grupo.

Mourinho devuelve el recuerdo de los Clásicos más tensos

La anterior etapa de Mourinho dejó enfrentamientos que desbordaron lo futbolístico y pusieron a prueba las relaciones entre los jugadores. No hace falta una pelea mayúsucla para generar malestar; una acusación sobre la intención de una entrada puede permanecer cuando termina el partido, especialmente si después encuentra continuidad en las declaraciones de jugadores y entrenadores.

Mourinho roda de premsa contra la roma Foto Europa Press
Mourinho roda de premsa contra la roma Foto Europa Press

De esta manera, lo que ocurra tras el pitido final tendrá tanta importancia como las acciones del encuentro. Los gestos entre compañeros de selección, las explicaciones ante los medios y la reacción de los capitanes pueden rebajar la tensión. También pueden aumentarla si cada polémica se presenta como una agresión deliberada del rival. Ahí es donde una discusión del Clásico corre el riesgo de convertirse en algo más duradero.

De la Fuente necesita que nadie se lleve el conflicto

Así, el papel de los internacionales con más peso será fundamental para mantener el respeto. España necesita que sus jugadores puedan corregirse, exigirse y confiar unos en otros cuando vuelvan a compartir vestuario. Si alguno llega con agravios pendientes, el seleccionador tendrá que resolverlos antes de preparar el siguiente compromiso. El objetivo es impedir que una disputa entre clubes altere unas relaciones necesarias para competir juntos.

Así pues, De la Fuente tendrá motivos para seguir este Clásico pendiente de algo más que el rendimiento de sus futbolistas. Mourinho y Hansi Flick también influirán en cómo se gestione la rivalidad desde los banquillos. El seleccionador espera que la exigencia termine cuando acabe el encuentro: una fractura entre internacionales añadiría un problema que después tendría que solucionar dentro de la Roja.