Hansi Flick ha dado luz verde a una nueva limpieza en la plantilla del Barça. Con la salida de Marc Casadó encaminada, el técnico alemán ha señalado otros tres nombres que deben buscar destino antes del cierre del mercado como lo son Héctor Fort, Guille Fernández y Toni Fernández. La decisión ha sorprendido porque los tres pertenecen a La Masia y conservan una valoración alta dentro del club.
Casadó está muy cerca de marcharse después de comprobar que su espacio en el centro del campo se ha reducido al mínimo. Tiene mercado en Italia, la Premier League y Arabia Saudí, aunque su prioridad pasa por mantenerse en Europa. Flick ya había dejado claro que no podía garantizarle minutos y el Barça necesita convertir su salida en ingresos para seguir ajustando la plantilla.
Héctor Fort es el siguiente en la lista
Héctor Fort es el siguiente expediente que el Barça quiere resolver. El lateral lleva días trabajando al margen mientras se negocia su futuro y el club confía en obtener una cantidad próxima a los 20 millones de euros. Flick considera que la competencia en los laterales es demasiado elevada y que mantenerlo sin una ruta clara de minutos frenaría su progresión.

La decisión causa revuelo porque Fort ha crecido en La Masia y ya demostró que puede responder con el primer equipo. Sin embargo, Flick prefiere una plantilla más corta y con roles bien definidos. El Barça tampoco quiere regalarlo, de modo que si acepta una venta, intentará conservar algún mecanismo de control futuro, como un porcentaje de una segunda transferencia o una opción para recuperarlo.
Guille y Toni Fernández, los siguientes
Los otros dos nombres son Guille Fernández y Toni Fernández. Ambos estaban considerados entre los mayores talentos recientes de la cantera, pero han quedado fuera de las últimas convocatorias mientras el club estudia una cesión o una venta controlada. Flick entiende que necesitan competir cada semana y que permanecer alternando entrenamientos con apariciones esporádicas no beneficia a ninguna parte.
La salida conjunta de cuatro canteranos genera incomodidad en el vestuario porque muchos compañeros conocen su potencial y temen que el Barça pierda demasiado talento joven por necesidades deportivas y económicas. Flick, sin embargo, no quiere acumular futbolistas únicamente por su proyección. Casadó apunta a salir primero, Fort tiene la operación más avanzada y Guille y Toni aparecen inmediatamente detrás. El mensaje del entrenador es contundente: quien no tenga un papel claro deberá buscar minutos fuera, aunque haya crecido en La Masia y aunque su marcha resulte impopular internamente.