Como Lewandowski y Ter Stegen, se convierte en un problema para el Barça y Flick acepta que lo regalen

Frenkie de Jong vuelve a convertirse en uno de los grandes problemas que el Barça quiere resolver cuanto antes. El neerlandés mantiene un salario muy elevado, ha perdido peso dentro del proyecto y su situación recuerda cada vez más a la de Robert Lewandowski y Marc-André ter Stegen al ser jugadores importantes durante años, pero cuya continuidad empieza a chocar con las necesidades deportivas y económicas del club.

Hansi Flick ya no lo considera intocable. El técnico alemán ha ido encontrando otras soluciones en el centro del campo y entiende que la plantilla puede funcionar sin De Jong. La aparición de nuevos perfiles y la consolidación de futbolistas con más recorrido físico han reducido su importancia, hasta el punto de que una salida ya no sería vista como una pérdida irreparable.

Flick acepta que salga aunque sea por poco dinero

El problema para el Barça es que recuperar una gran cantidad por el neerlandés parece cada vez más complicado. Su ficha limita el número de clubes interesados y su peso deportivo ya no es el mismo que hace unas temporadas. Por eso, en la dirección deportiva se empieza a asumir que quizá haya que facilitar mucho la operación para encontrarle destino.

Frenkie de Jong Barça
Frenkie de Jong Barça

Flick no pondría obstáculos. Si aparece un club dispuesto a asumir una parte importante de su salario, el Barça aceptaría negociar incluso por una cifra muy inferior a la que habría pedido hace unos años. La prioridad ya no sería hacer caja, sino liberar masa salarial y abrir espacio para otras operaciones.

El Barça quiere cerrar definitivamente una etapa

La situación se parece a la de Lewandowski y Ter Stegen, dos nombres cuyo peso contractual condicionaba igualmente la planificación. En todos los casos ha existido el mismo problema al ser salarios altos, jugadores con menos protagonismo y una necesidad urgente de renovar la estructura de la plantilla.

De Jong todavía tiene calidad para competir al máximo nivel, pero el Barça considera que el ciclo puede haberse agotado. Deco quiere reducir costes y Flick prioriza otros perfiles para el centro del campo. Si llega una oferta razonable, el club está dispuesto a facilitar su salida hasta el punto de prácticamente regalarlo. El objetivo es claro: cerrar una etapa, liberar salario y destinar esos recursos a futbolistas que encajen mejor en el nuevo proyecto.