Tampoco es necesario echar mucho la vista atrás para recordar esos días en los cuales Ronald Araújo era una obsesión para el Newcastle United. De hecho, se convirtió en una de las primeras prioridades de Mohammed bin Salmán cuando adquirió el club, e hizo varias propuestas en firme para tratar de sacarlo del Barça. Una posibilidad que nunca se acabó de concretar, ya que le cerraron las puertas, y no pudieron llegar a un acuerdo.
Las elevadas exigencias económicas de Joan Laporta, quien consideraba imprescindible al ‘4’, y la negativa del jugador a cambiar de aires, provocaron que la idea de trasladarse a la Premier League quedara descartada. Ni siquiera los 80 millones de euros que estaban dispuestos a pagar desde St. James’ Park sirvieron para que cambiara de opinión, y el resto de la historia ya la conocemos todos. Pero las cosas han cambiado de forma radical en los últimos años.

Tan solo una temporada después, el internacional uruguayo dejó de ser un fijo en el Spotify Camp Nou. Su irregularidad, sus problemas físicos y su preocupante tendencia a cometer errores graves provocaron que fuera muy criticado, y el presidente le colocó el cartel de transferible. Sin embargo, nadie se atrevía a pagar la cantidad que reclamaban, y el central nacido en el año 1999 se dedicó a rechazar las pocas propuestas que le llegaron de otros equipos.
Y su valor de mercado no ha dejado de caer. Desde la llegada de Hans-Dieter Flick, el papel de Araújo ha sido totalmente secundario, y cuando ha tenido oportunidades para reivindicarse, no ha sido capaz de aprovecharlas. La última que se le presentó fue a principios de este curso, cuando fue el elegido para llenar el enorme vacío que Íñigo Martínez había dejado en el eje de la retaguardia, con su inesperada salida al Al-Nassr de Arabia Saudí.
‘Hansi’ ha sentenciado definitivamente al ex de Boston River, que no tiene futuro en el Barça, ni tampoco presente, ya que es la última opción en las rotaciones.
Bin Salmán ya no quiere saber nada de Araújo
Laporta y Deco buscan un comprador para Araújo, y ahora se conformarían con obtener una cantidad cercana a los 40 ‘kilos’, es decir, la mitad de lo que reclamaban en su momento.
Pero Bin Salmán ya no quiere saber absolutamente nada del central del Barça, independientemente del coste de la operación, como explican en ‘ESPN’.