El Barça había alcanzado un acuerdo para fichar a Johan Cruyff a principios de 1970, tres años antes de su llegada. El club, el Ajax y el futbolista firmaron un pacto privado condicionado a que se autorizara la contratación de extranjeros en el fútbol español. La prohibición vigente durante el franquismo impidió completar una operación que la directiva de Agustí Montal había trabajado para adelantar al resto del mercado.
Aquel documento tenía fecha de caducidad: el 30 de junio de 1970. Sin embargo, el 9 de marzo la asamblea de clubes españoles votó contra la apertura a futbolistas extranjeros. El acuerdo quedó sin efecto y Cruyff continuó en Ámsterdam. Así lo recoge la reconstrucción histórica publicada por el propio Barça, que sitúa al entrenador Vic Buckingham como gran impulsor del interés por el neerlandés.
La prohibición que frenó su llegada
En este sentido, el obstáculo estaba en las condiciones que imponía el fútbol español. Mientras se cerraba la puerta a los extranjeros, existía la vía de los llamados oriundos. Es decir, jugadores sudamericanos que podían incorporarse acreditando ascendencia española y cumpliendo determinados requisitos. Las irregularidades detectadas en esas inscripciones acabaron convirtiéndose en un instrumento de presión para reclamar un cambio que permitiera contratar sin recurrir a esas excepciones.

Montal encargó al abogado Miquel Roca i Junyent investigar aquellos expedientes. El informe cuestionó numerosos casos y reforzó la reclamación azulgrana. Finalmente, en mayo de 1973 se autorizó incorporar extranjeros para la siguiente temporada. Para entonces, Cruyff había ganado tres Copas de Europa con el Ajax. El Barça tuvo que negociar otra vez por una estrella mucho más cotizada que cuando había firmado el primer pacto.
Firmó en agosto, pero todavía tuvo que esperar
De esta manera, el fichaje terminó cerrándose el 13 de agosto de 1973, aunque tampoco entonces pudo jugar inmediatamente en Liga. Surgió otro bloqueo, relacionado con la autorización internacional del traspaso desde los Países Bajos. Durante esa espera, Cruyff participó en amistosos que permitieron a la afición empezar a conocerlo sobre el césped. La firma había resuelto su contratación, pero todavía faltaba el permiso para competir oficialmente.
Así pues, el estreno llegó el 28 de octubre de 1973 contra el Granada en el Camp Nou. En ese duelo, Cruyff marcó dos goles en la victoria por 4-0 y empezó a transformar un equipo que había arrancado con dificultades. Aquella temporada terminó con el título de Liga, catorce años después del anterior. El fichaje frustrado en 1970 encontró finalmente su recompensa deportiva tres años más tarde.