Álvaro Arbeloa era la clara imagen de la preocupación y de la decepción. Después de haber perdido contra CA Osasuna hace tan solo una semana, el Real Madrid no se podía permitir volver a fallar frente al Getafe, y mucho menos, jugando como local. Pero volvieron a completar una actuación desastrosa, con un juego lento, predecible y aburrido, y sin ideas a la hora de acercarse al área rival. Esto permitió a los de José Bordalás lograr la victoria, y sin demasiadas complicaciones.

José Bordalás balón
José Bordalás 

Porque la realidad es que estuvo más cerca de llegar el cero a dos que el empate, y en el Santiago Bernabéu no lograron inquietar en ningún momento la portería defendida por David Soria, ni generar peligro. La crisis es evidente, con dos derrotas consecutivas en La Liga EA Sports, una competición en la cual el Barça ya es líder en solitario, con una ventaja de cuatro puntos. Y esta distancia únicamente irá aumentando, viendo las dinámicas de ambos conjuntos.

El técnico de Salamanca es uno de los grandes cuestionados por su nula capacidad para cambiar el partido con sus decisiones, y se muestra muy poco intervencionista. Florentino Pérez apostó por él para sustituir a Xabi Alonso, una destitución que generó mucha controversia, aunque el presidente tenía claro que podía hacer un trabajo mucho mejor que el mánager vasco. Sin embargo, la realidad es que, lejos de mejorar al equipo, tan solo han empeorado.

Y Arbeloa no ha logrado ganarse el respeto de la afición, y parece que tampoco el de la plantilla. Así lo han explicado desde ‘La Gazzetta dello Sport’, donde aseguran que el joven entrenador tuvo una discusión con dos futbolistas cuando finalizó el partido contra el Getafe. Y los nombres que han mencionado son los de Brahim Díaz y Rodrygo Goes, que no entendieron la decisión de colocarlos en el banquillo, jugando tan solo como revulsivos.

Brahim Diaz Liverpool Reial Madrid EFEw
Brahim Díaz

Antes que apostar por ellos, prefirió ubicar a Fede Valverde en la banda, para dejar el centro del campo a Thiago Pitarch, quien pudo estrenarse como titular con el primer equipo del Madrid, a pesar de que todavía está en edad juvenil.

Brahim y Rodrygo no entienden su poco protagonismo con Arbeloa

El caso de Rodrygo es más entendible, ya que llegaba después de una lesión, y sin ritmo competitivo. En cambio, con Brahim tan solo hay una explicación, y es que no entra en los planes de Arbeloa, como ha quedado demostrado desde que regresó de la Copa África.

No están satisfechos con su rol, y así lo trasladaron al entrenador del Madrid, que no dudó en responder a ambos, aumentando la tensión existente.