La situación de Cristiano Ronaldo en Arabia Saudí está a punto de llegar al límite. El futbolista portugués continúa en rebelión, negándose a jugar con el Al-Nassr como señal de protesta por la gestión que ha hecho el PIF (el fondo de inversión que gestiona los cuatro equipos saudíes más importantes) durante este mercado de fichajes invernal. Ante su negativa de jugar a pesar de ser el futbolista mejor pagado del mundo, la Saudi Pro League ha reaccionado con un duro comunicado en el que ha lanzado una advertencia a su estrella, que este viernes se perderá su segundo partido consecutivo.
El comunicado de la Saudi Pro League
La Saudi Pro League está estructurada alrededor de un principio simple: cada club opera independientemente bajo las mismas reglas. Los clubes tienen sus propias juntas directivas, sus propios ejecutivos y su propia dirección futbolística. Las decisiones sobre contratación, gasto y estrategia recaen en ellos, dentro de un marco financiero diseñado para garantizar la sostenibilidad y el equilibrio competitivo. Este marco lo aplica la liga.
Cristiano ha estado plenamente comprometido con el Al Nassr desde su llegada y ha tenido un papel fundamental en el crecimiento y la ambición del club. Como cualquier jugador de élite, quiere ganar. Pero ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club.
Los recientes fichajes demuestran claramente esta independencia. Un club se fortaleció de manera particular. Otro optó por un enfoque diferente. Estas fueron decisiones del club, tomadas dentro de los parámetros financieros aprobados.
La competitividad de la liga habla por sí sola. Con solo unos cuantos puntos de diferencia entre los cuatro primeros, la lucha por el título está muy viva. Este nivel de equilibrio refleja un sistema que funciona según lo previsto.
El foco sigue estando en el fútbol, en el campo, donde tiene que estar, y a mantener una competición creíble y competitiva para jugadores y aficionados.
¿Dónde puede acabar jugando Cristiano Ronaldo?
El mensaje de la liga saudí a Cristiano Ronaldo es claro y contundente: ningún futbolista puede influir en las decisiones de los clubes. El exfutbolista del Real Madrid, que tiene contrato con el Al-Nassr hasta el 2027 después de renovar cobrando 200 millones de euros al año, considera que el fondo de inversión de la liga está perjudicando a su equipo mientras que ayuda Al-Hilal, el más fuerte de la competición, que recientemente ha fichado Karim Benzema procedente del Al-Ittihad.
Lo más preocupante para el Al-Nassr, sin embargo, es que Cristiano tiene una cláusula de rescisión de 50 millones de euros. Ahora mismo es imposible que pueda salir de Arabia Saudita, también porque perjudicaría su preparación para el Mundial, pero no se descarta que pueda acabar marchándose durante el verano. El portugués se ve con fuerzas de continuar jugando en ligas más competitivas y todavía tendrá el objetivo de alcanzar los 1000 goles. Los últimos rumores hablaban de un posible regreso al fútbol europeo o una marcha a la MLS para jugar en la misma liga que Messi.