Estrategia, dramatismo, espectáculo, tensión. El Gran Premio de Canadá ha tenido de todo. La emoción ha comenzado desde antes de la primera vuelta, con una lucha estratégica de neumáticos. Después, la carrera se ha convertido en una batalla titánica entre Kimi Antonelli y Russell, que se ha acabado llevando el italiano por una retirada inesperada de su compañero de equipo a causa de un problema mecánico en su Mercedes. De esta forma, Antonelli refuerza su liderazgo en un GP que puede acabar siendo decisivo en la lucha por el Mundial. El podio lo han completado Hamilton y Verstappen, mientras que Fernando Alonso ha tenido que abandonar por una avería. 

McLaren paga caro una apuesta arriesgada

Montreal es una de las citas más especiales del calendario de la Fórmula 1. El trazado Gilles Villeneuve siempre garantiza emoción, muros a tocar y adelantamientos al límite, pero este año la expectación ha sido aún mayor a causa de la amenaza de lluvia. El trazado llegaba al inicio de la carrera un poco mojado por la lluvia que ha caído en las horas previas y con un cielo gris que obligaba a tomar una decisión: neumáticos blandos o intermedios. Casi toda la parrilla ha apostado por los blandos. Una de las únicas notas disonantes ha sido McLaren: tanto Piastri como Norris se han se han decidido por los intermedios.

Era una apuesta arriesgada, ya que la pista se iría secando de forma progresiva. Ahora bien, la salida de Norris, que se ha retrasado después de que la dirección de la carrera determinara hacer dos vueltas de reconocimiento extra, ha sido imponente. El piloto británico ha necesitado solo la primera recta para pasar de la tercera a la primera posición. Sin embargo, su liderazgo ha durado muy poco. Porque cuando aún no se había cumplido la tercera vuelta, ha tenido que pasar por boxes para cambiar los neumáticos. Lo mismo ha tenido que hacer su compañero, Piastri. Así, la apuesta de McLaren se ha esfumado casi antes de empezar.

Russell abandona y Antonelli no falla

Con los McLaren aparentemente fuera de combate, la carrera se ha convertido en una lucha entre Antonelli y Russell, los dos primeros clasificados de la general. Los dos Mercedes tenían un ritmo de vértigo y ninguno de los dos quería renunciar a la victoria. Todo ello ha propiciado un tira y afloja constante en el que han estado a punto de tocarse en diferentes ocasiones. Las primeras 30 vueltas han sido una auténtica locura. En estas primeras cuatro carreras de la temporada aún no se había visto una batalla así de emocionante. 

Por desgracia, sin embargo, el espectáculo ha terminado de la peor forma posible. Porque cuando Russell lideraba con Antonelli muy cerca, el británico ha tenido que abandonar por un problema en su coche. El mismo desenlace ha tenido un Fernando Alonso que continúa luchando más contra su coche que contra los rivales. La avería de Russell ha beneficiado a Verstappen y Hamilton, que han pasado a ocupar el podio. El de Ferrari le ha acabado ganando la partida al neerlandés con un adelantamiento espectacular. Por otro lado, Antonelli se ha quedado sin rival para sumar su cuarta victoria consecutiva y quedarse más cerca de su gran sueño: ganar el Mundial en la temporada de su debut, con solo 19 años.