El vestuario del Real Madrid vive momentos de tensión y uno de los últimos focos de conflicto llega desde la defensa. Álvaro Carreras ha mostrado su malestar con Álvaro Arbeloa después de ver cómo su posición en el once titular se ha visto comprometida en los últimos partidos. La decisión del entrenador de dar minutos a Camavinga como lateral ha generado sorpresa y frustración en el joven carrilero español, que hasta ahora se sentía seguro y con confianza con su nivel.
El problema, según fuentes cercanas, no es únicamente la sustitución puntual, sino la percepción del jugador de que Arbeloa prioriza nombres y experiencia por encima del rendimiento real. Carreras considera que ha estado, como mínimo, a un nivel correcto, cumpliendo con su trabajo defensivo y aportando lo esperado en cada encuentro, pero aun así se ha visto relegado al banquillo.
Carreras cuestiona las decisiones tácticas de Arbeloa
La situación ha provocado un choque entre lo que piensa Carreras y las decisiones de Arbeloa. El joven lateral entiende que puede aportar seguridad y consistencia al equipo, mientras que el técnico apuesta por reorganizaciones puntuales que implican cambios en la defensa, incluyendo la utilización de Camavinga en posiciones fuera de su rol natural. Esta idea no convence a Carreras, que siente que su progresión y confianza se ven afectadas por una gestión basada en nombres más que en méritos sobre el campo.

El malestar de Carreras se suma a un ambiente que ya tiene otros frentes abiertos. Dentro del vestuario queda claro que la relación con Arbeloa se ha enfriado y que la comunicación sobre su papel en el equipo necesita ajustarse para evitar que esta tensión se traduzca en conflictos mayores.
El joven lateral busca claridad y oportunidades
Carreras quiere señales claras de que puede contar con minutos y un rol importante. La situación evidencia un problema en cuanto a la gestión de jóvenes talentos en un vestuario donde la presencia de nombres consolidados pueden limitar las oportunidades de desarrollo de los jugadores con menos peso como es el caso del lateral gallego.
Así pues, el conflicto entre Carreras y Arbeloa apunta a una idea que va a ser complicada de cambiar. El joven lateral busca seguridad y continuidad para consolidar su nivel, mientras que el técnico debe equilibrar rotaciones, estrategia y confianza en sus jugadores. La temporada continúa, pero queda por ver cómo se resolverá esta tensión dentro de la defensa del Real Madrid.