Carlos Alcaraz sigue implacable y ya está en las semifinales del Open de Australia. El murciano se ha impuesto a De Miñaur en tres sets (7-5, 6-2 y 6-1) y no ha cedido ningún parcial en este torneo. De esta manera, ha ganado al número 6 del mundo sin darle opciones. El primer set ha sido más disputado, pero los otros dos han mostrado un Alcaraz muy sólido, capaz de romper su techo y llegar, por primera vez en su carrera, a las semifinales de este Grand Slam. Allí ya le espera Zverev, que se ha impuesto a Learner Tien.
Sufrimiento en el primer set y dominio absoluto en el segundo
Los precedentes eran más que positivos: Alcaraz había ganado los cinco enfrentamientos anteriores contra el australiano. Y el número uno ha comenzado enchufado desde el primer momento, consiguiendo un break que ya lo ha situado 3-0 en el primer set. Pero De Miñaur había venido a luchar y rápidamente ha recuperado la rotura, colocándose 3-3 en el marcador. Alcaraz, con su juego característico de ataque, ha forzado errores del adversario, mientras que el australiano ha aprovechado cualquier oportunidad para mantenerse vivo en el partido. El set ha visto un break más para cada uno hasta que, finalmente, el murciano ha roto definitivamente el servicio de De Miñaur y ha cerrado el primer set por 7-5. Casi una hora de juego que ha confirmado que no sería, a priori, un partido sencillo para el español.
El segundo set ha sido el de la confirmación. Un Alcaraz imparable no ha dejado opciones a De Miñaur en ningún momento. El murciano, implacable con el servicio y con la agresividad que le caracteriza, ha mostrado un juego muy sólido, cometiendo menos errores que en el primer set y trastocando a un De Miñaur incapaz de hacerle daño. Cada vez que el australiano sacaba un mínimo de ventaja, la solvencia del número uno no dejaba ninguna rendija para la sorpresa. Dos breaks y ningún quiebre en contra le han permitido ganar por 6-2 y situarse a un solo set de las semifinales. Ya lo tenía a tocar.
Cierre impecable de Alcaraz y a semifinales
Ya con el partido más que encarrilado, el tercer set parecía un simple trámite para que Alcaraz asegurara el pase a semifinales. Y así ha sido. El murciano ha mantenido su ritmo, cometiendo pocos errores y mostrando una sensación de superioridad total sobre la pista, casi inapropiada para unos cuartos de final de un Grand Slam. En ataque, con su repertorio de toques característicos, y en defensa, sin regalar ningún punto. El estilo de De Miñaur, basado en no fallar, no ha sido suficiente para incomodar al murciano. Todo esto se ha traducido con un resultado en el set definitivo de 6-1. El murciano ya está en semifinales, donde le espera Zverev, un nuevo obstáculo en la carrera por conseguir el único Grand Slam que le falta en su carrera.
