La temporada está siendo larga y dura para Aston Martin y también para Fernando Alonso. Después de un inicio lejos de las expectativas que se habían generado alrededor del proyecto, dentro del equipo siguen convencidos de que todavía queda margen para cambiar el rumbo. Y buena parte de esa esperanza tiene nombre propio: Adrian Newey.
La llegada del ingeniero británico ha sido interpretada como el gran movimiento estratégico del equipo para volver a acercarse a la cabeza de la parrilla. Pero más allá del proyecto a medio plazo, también existe la intención de intentar cambiar algo ya durante esta misma temporada. El gran objetivo sigue siendo el de intentar darle a Fernando Alonso esa victoria número 33 que persigue desde hace años.
Las mejoras entre Canadá y Países Bajos marcan el calendario
Dentro del plan de evolución del monoplaza existe una hoja de ruta marcada. Aston Martin espera introducir diferentes mejoras progresivas durante la temporada con la idea de llegar a la segunda mitad del campeonato con un coche mucho más competitivo que el actual.
El momento señalado internamente estaría entre el GP de Canadá y el GP de Países Bajos. La expectativa es que el coche gane rendimiento de forma acumulativa y que pueda acercarse más a los equipos que ahora mismo están por delante. Eso sí, el mensaje que manejan dentro del entorno es prudente. En las condiciones actuales, el coche todavía no tiene nivel suficiente para pelear regularmente por victorias. La distancia sigue siendo demasiado grande y cualquier escenario realista pasa primero por mejorar el rendimiento general.
La opción pasa por una carrera imprevisible
La idea que alimenta la ilusión no sería dominar un fin de semana normal. El escenario imaginado es otro: una carrera con circunstancias especiales, cambios meteorológicos, estrategias agresivas o situaciones caóticas que permitan abrir una ventana inesperada. Ahí es donde Newey considera que Aston Martin podría tener una oportunidad si las mejoras funcionan como esperan. No se trataría de convertir el coche en el mejor de la parrilla, eso es casi imposible, sino de colocarlo en una posición desde la que aprovechar una carrera diferente.
Fernando Alonso nunca ha escondido que sigue soñando con esa victoria 33 y dentro del equipo saben el impacto que tendría conseguirla. Por ahora parece un objetivo lejano, pero la confianza está puesta en que el salto previsto para la segunda mitad del año permita, al menos, volver a imaginar que todavía es posible.
