Después de uno de los peores arranques de temporada de toda su carrera, Fernando Alonso vuelve a creer en el proyecto de Aston Martin. El piloto asturiano ha recibido un mensaje claro de Adrian Newey, que le ha señalado que el coche tiene solución y hay margen de sobra como para pelear por una victoria esta temporada. Ese cambio de perspectiva ha modificado completamente la actitud del asturiano, que siempre ha tendido a ser un poco más vinagre de lo que lo estamos viendo ahora.

Newey le asegura que el coche puede competir

Y es que con la llegada de Adrian Newey, se ha generado un impacto dentro del equipo, donde creen en todo lo que les dice. Segñun fuentes cercanas, el ingeniero ha trasladado confianza al entorno y, especialmente, a Alonso.

Le ha explicado que los problemas actuales son muy importantes y que penalizan el rendimiento, pero que no implican que el coche sea fatal y pueden corregirse con evolución y trabajo en la fábrica. No habla de un cambio radical, sino de mejoras progresivas en el motor que deben acercar el coche a los mejores con el paso de las carreras.

Fernando Alonso Aston Martin
Fernando Alonso Aston Martin

De este modo, Alonso ha pasado de la frustración a la confianza. Cree que el equipo puede dar un paso adelante a medida que avence el calendario. Especialmente una vez la F1 aterrice en Europa. Además, la figura de Newey tiene un peso importante. Su historial en Fórmula 1 refuerza cualquier mensaje que lanza. Y es que no dice nada por casualidad.

Cambio de actitud dentro del equipo

La realidad es que este optimismo se nota también en el discurso del piloto. Alonso ha rebajado la presión sobre Aston Martin y sobre Honda. Hasta ahora, había dejado señales de incomodidad en algunos momentos y parecía enfadado por todo lo que pasaba. Pero ese tono ha cambiado. Ahora hay un voto de confianza claro hacia el proyecto.

Este cambio no es casual. Responde directamente a lo que Newey le ha transmitido en las últimas semanas. Así pues, Alonso vuelve a mirar hacia adelante con otra mentalidad. No habla de luchar por el título, pero sí de tener opciones reales de ganar una carrera. Y en su caso, ese tipo de confianza nunca aparece sin motivos.