Eli Junior Kroupi se aleja definitivamente del Barça. El delantero joven que más gustaba a Deco y Hansi Flick ha entrado en una dimensión económica imposible para el club azulgrana. Bournemouth no quiere regalar a una de sus grandes joyas y en Inglaterra ya se habla de cifras cercanas a los 100 millones. Para el Barça, que buscaba una apuesta de futuro razonable, ese precio cambia por completo la operación.
Kroupi encajaba muy bien en lo que buscaba el club. Es joven, tiene gol, puede crecer al lado de atacantes de primer nivel y representaba una alternativa de futuro para el puesto de nueve. Deco lo tenía controlado desde hace tiempo y Flick veía en él un perfil interesante para renovar poco a poco la delantera. Pero el mercado inglés ha roto cualquier cálculo.
La Premier cambia y sube el precio
El Chelsea está dispuesto a entrar fuerte en la operación y eso lo complica todo. En Londres ven a Kroupi como una pieza perfecta para la nueva etapa de Xabi Alonso, un delantero joven, agresivo y con capacidad para atacar espacios. Si el club inglés decide acercarse a los 100 millones de libras, el Barça no tiene forma realista de competir.
La situación no es nueva para los culés. Cada vez que un talento joven empieza a destacar en la Premier, su precio se dispara antes de que el Barça pueda moverse. Bournemouth sabe que tiene un activo muy valioso y que varios clubes ingleses pueden pagar mucho más de lo que ofrece el mercado español.
Deco tendrá que buscar otro nueve
Para Deco y Flick, el golpe es importante porque Kroupi no era solo un nombre más en la lista. Era uno de esos delanteros que podían llegar antes de convertirse en una estrella inaccesible. El problema es que ese momento ya parece haber pasado. Entre el interés del Chelsea, la presión de otros clubes ingleses y la postura de Bournemouth, la operación se ha convertido en una subasta.
El Barça no se plantea pagar una cantidad así por un jugador todavía en formación. Puede gustar mucho, puede tener un techo enorme y puede encajar en el proyecto, pero 100 millones lo sacan automáticamente de la planificación. Deco tendrá que activar alternativas más baratas, quizá menos brillantes, pero más viables. Kroupi era una apuesta que ilusionaba dentro del club, pero la Premier ha vuelto a imponer su ley: cuando el precio se dispara, el Barça solo puede mirar desde lejos.