El investigador barcelonés Xavier Nueno (1990) ha ganado el 54.º Premio Anagrama de ensayo con La revuelta de los copistas. Cómo el conocimiento perdió el juicio, una obra que analiza cómo las grandes empresas tecnológicas se han apropiado del patrimonio intelectual y creativo acumulado durante generaciones para convertirlo en un negocio vinculado a la inteligencia artificial. El libro examina la privatización del conocimiento y cuestiona que estas compañías comercialicen, mediante suscripciones, un saber que hasta ahora preservaban las bibliotecas y que el autor considera un patrimonio colectivo.
El ensayo se ha impuesto a 340 originales procedentes de 24 países y llegará a las librerías este miércoles, 21 de octubre. El premio, dotado con 10.000 euros, lo ha concedido un jurado formado por Jordi Gracia, Pau Luque, Daniel Rico, Remedios Zafra y las editoras Silvia Sesé e Isabel Obiols, que ha destacado el carácter revelador de la obra y su capacidad para recuperar historias poco conocidas. Nueno, doctor en Estudios Visuales y Medios por la Universidad de Harvard, trabaja actualmente como investigador y docente en la Escuela Politécnica Federal de Lausana.
El trabajo invisible que sostiene la inteligencia artificial
La investigación tiene su origen en el doctorado que Nueno dedicó a la historia de los motores de búsqueda, un trabajo que le permitió estudiar la evolución de las tecnologías digitales y su relación con el conocimiento. En La revuelta de los copistas, cada capítulo recupera la figura de uno de los profesionales que han contribuido a preservar y organizar el saber a lo largo del tiempo, desde los copistas hasta los archiveros y bibliotecarios. El recorrido culmina con la descarga ilegal de bibliotecas piratas y el escaneo masivo de libros, algunos de los cuales fueron destruidos posteriormente, por parte de grandes empresas de inteligencia artificial.
El autor sostiene que las plataformas tecnológicas han conseguido presentar como una innovación propia un conocimiento construido gracias al trabajo de generaciones de autores y profesionales. También alerta de que la complejidad de los algoritmos contribuye a ocultar esta aportación humana y dificulta que la ciudadanía pueda entender y cuestionar el funcionamiento de estas herramientas. "Si la biblioteca es un archivo común, entonces lo que las compañías nos están revendiendo es algo que ya nos pertenece", afirma Nueno, que considera necesario recuperar la capacidad colectiva de decidir cómo se utilizan estas tecnologías.
Modelos públicos para evitar la privatización del conocimiento
Ante esta situación, Nueno defiende la necesidad de impulsar alternativas públicas a los modelos de las grandes tecnológicas. Entre las posibilidades que plantea hay sistemas de suscripción transparentes y plataformas de titularidad estatal que garanticen el acceso gratuito al conocimiento. El investigador recuerda que en Europa hace tiempo que se debaten modelos abiertos y considera que el continente debería aprovechar su legado humanístico y cultural para promover alternativas a los sistemas desarrollados por las empresas norteamericanas.
El ensayo también reivindica que las humanidades incorporen el conocimiento técnico a su discurso para interpretar mejor el presente, sin asumir los relatos apocalípticos sobre la inteligencia artificial que, según Nueno, promueven los mismos dirigentes de las grandes compañías. En este contexto, el investigador sitúa la protección de las bibliotecas entre las cuestiones prioritarias. "Es muy importante defenderlas, también en Catalunya o Barcelona, porque son unas de las prestaciones sociales más increíbles que tenemos", asegura. Para el autor, su tarea de organización y clasificación del saber es fundamental para entender el desarrollo de las tecnologías actuales.