La serie para querer a la hermana Bennet marginada por Jane Austen

Con la llegada de la primavera, en el Reino Unido se estrenó una serie que, a pesar de que su destino era pasar desapercibida (presupuesto reducido, actores más bien desconocidos para el gran público), se ganó el aprecio de los británicos. Estamos hablando de The Other Sister Bennet, que esta semana ha aterrizado en la plataforma Movistar Plus como La otra hermana Bennet. El título no engaña a nadie. Los diez capítulos de esta serie giran en torno a la mediana de las Bennet, la familia de Orgullo y Prejuicio. Cada uno tiene su adaptación preferida del libro más famoso de Jane Austen, pero en todas sus versiones, Mary, la tercera de cinco, pasa totalmente desapercibida o directamente hace sufrir por sus nefastos dotes musicales. En esta ficción, basada en el libro homónimo de Janice Hadlow, volvemos a Pemberley, pero el foco no está puesto ni en Lizzy ni en el señor Darcy, como de costumbre, sino que aprendemos a amar al patito feo de la familia y a quien todo el mundo veía soltera para siempre, ella la primera. Es el turno de Mary Bennet, interpretada por Ella Bruccoleri, que durante dos siglos había estado en un segundo plano a pesar de que, seguramente, es con quien resulta más fácil identificarse de toda la tropa.  

A los fans de Orgullo y Prejuicio los primeros capítulos les sonarán mucho. Su trama es la misma que conocemos hasta ahora, pero desde los ojos de Mary, a quien se nos presenta como una chica sin demasiado atractivo y atrapada entre dos pares de hermanas, a quienes ve marchar después de que su madre las haya conseguido bien casar. Es, como ya nos la había presentado Jane Austen, una chica torpe, sin ningún talento especial para la música o para el arte, y, sobre todo a ojos de su madre, fea e imposible de quitarse de encima, casándola con un buen partido. Todavía más cuando le ponen gafas para que pueda ver bien: lo que debería ser una buena notici acaba suponiendo un dolor de cabeza para la señora Bennet, que, como siempre, consigue sacar de quicio a todos los espectadores y con quien se hace muy difícil empatizar.  

The Other Sister Bennet

La nueva familia Bennet / Foto: Fotogramas

Con este entorno tóxico para Mary, que la hunde y la aliena del mundo, la vida de la joven cambia cuando sus tíos le proponen trasladarse a vivir a Londres, a la gran ciudad, con ellos para convertirse en la institutriz de sus niños, tres criaturas y un hogar que devuelven la alegría a la chica. Con la irrupción de esta familia, especialmente con la figura de su tía política (si le suena la actriz, Indira Varma, y no sabe de qué, piense en la familia Martell de Juego de Tronos) Mary descubre lo que es sentirse querida y valorada por una figura materna. Y, poco a poco, va ganando la confianza que había ido perdiendo durante toda su vida, sintiéndose más segura de sí misma, disfrutando de una de sus grandes pasiones: la lectura.

Una historia de amor (propio)

En esta miniserie, diez capítulos de menos de 30 minutos, ideal para aquellos que empiezan las vacaciones con la llegada del verano o para hacer una maratón el día de San Juan, no podían faltar las historias de amor. Salen, evidentemente, Lizzie Bennet y su amado Darcy, a quienes podemos ver como un matrimonio, pero Mary, con las gafas puestas, una vez ha huido de la “prisión” familiar, a pesar de que todavía intenta complacer a la madre de la familia, también se enamora. Lo que podría parecer un triángulo amoroso no lo acaba de ser nunca, porque la chica, en realidad, solo tiene ojos para uno de los dos caballeros bien plantados que la quieren cortejar. En esta ocasión, 250 años después del nacimiento de Jane Austen, cambiamos las manos del señor Darcy que quieren frotar las de Lizzie por unos antebrazos al descubierto que vuelven loca a nuestra protagonista. Mary debe aprender a tratarse mejor a sí misma, a quererse, para que los demás también puedan hacerlo. Más allá de una historia de amor romántico, esta también es una serie sobre el amor propio.

La serie, que ha triunfado en el Reino Unido, donde sienten predilección por este tipo de ficciones ambientadas en la época de la Regencia, y ha sido ampliamente aplaudida tanto por la crítica como por el público, puede servir de trampolín para un buen puñado de actores jóvenes, empezando por Ella Bruccoleri, que aunque había aparecido en diferentes ficciones de la televisión británica, este es su primer rol como protagonista. También destaca Dónal Finn (que ya es uno más de la fantástica generación de actores irlandeses nacidos en los años noventa) que hace un papel fantástico como el “él” de esta serie. Ya había aparecido como un encantador James Moriarty en El joven Sherlock, la serie imprescindible para los amantes del detective inglés.