Los libros de la escritora irlandesa Sally Rooney dejarán de distribuirse en el Reino Unido después de que la autora y su editorial, Faber, hayan acordado retirar sus obras del mercado británico ante el riesgo de consecuencias penales. La decisión está relacionada con el apoyo público de Rooney a Palestine Action, una organización propalestina que las autoridades británicas ilegalizaron y clasificaron como grupo terrorista en julio de 2025. La autora de novelas como Normal People (2018) e Intermezzo (2024) ha explicado, en una nota recogida por varios medios británicos, que su vinculación con la organización podría convertir la comercialización de sus libros en un "delito penal grave". Ante esta situación, Rooney ha optado por interrumpir la distribución de su obra en el país para evitar posibles represalias judiciales.
Faber ha confirmado que la retirada afecta a todos los formatos de las obras de Rooney y ha atribuido la decisión a las consecuencias de la legislación británica, que impide a la editorial transferir a la escritora los ingresos generados por las ventas. "Vender la obra de un escritor y no poder transferirle las ganancias es una situación inaceptable para una editorial", ha defendido la compañía en un comunicado. La empresa ha remarcado que la suspensión de la distribución en el Reino Unido se ha acordado conjuntamente con Rooney y que no afecta a la comercialización de sus libros fuera del territorio británico. "Todavía somos los orgullosos editores de su extraordinaria obra, que continuaremos vendiendo en otros territorios", ha añadido Faber, que mantendrá así su relación profesional con la novelista irlandesa.
La controversia se remonta a agosto de 2025, cuando Rooney publicó un artículo de opinión en The Irish Times en el que anunciaba la voluntad de apoyar a Palestine Action desde la República de Irlanda, donde la organización no está prohibida. Lo hizo justo un mes después de que el gobierno británico incluyera al grupo en la lista de organizaciones terroristas. Desde entonces, la escritora ha mantenido públicamente su posición a pesar de las posibles consecuencias legales. De hecho, en septiembre de ese mismo año ya decidió no viajar al Reino Unido para recoger un premio literario ante el temor de ser detenida. En la nota difundida este miércoles, Rooney ha insistido en que no piensa ocultar sus convicciones: "Me he esforzado al máximo para ser honesta con el público sobre mis creencias e intenciones y estoy totalmente dispuesta a aceptar las consecuencias".