Hoy, en Tokio, en un acto presidido por el emperador Akihito, Rafael Aranda (1961), Carme Pigem (1962) y Ramon Vilalta (1960), de RCR Arquitectes, un estudio de Olot, han recogido hoy el Premio Pritzker, el principal premio de arquitectura a nivel mundial (lo denominan "el Nobel de la arquitectura" y lo han ganado grandes artistas como el brasileño Oscar Niemeyer, el norteamericano Frank Gehry o el holandés Rem Koolhaas). El premio tiene una dotación de 100.000 dólares. El acto ha tenido lugar en el palacio de Akasaka y a él han asistido grandes personalidades del mundo de la arquitectura.

Jardín de la arboleda de Begur. Foto: Manuel Pino.

Carme Pigem se ha encargado del discurso de aceptación del premio y ha expresado su "Emoción, felicidad, orgullo, responsabilidad y admiración por los que ganaron el premio antes". Pigem ha afirmado que su voluntad ha sido siempre "hacer sentir cosas a la gente que vive en los espacios que creamos". Pigem ha expresado su admiración por Japón, un país que los arquitectos de RCR ya conocieron al principio de su carrera y los marcó mucho. El presidente del jurado, el australiano Glenn Murcutt, ha querido elogiar el trabajo del despacho de arquitectos de Olot, definiéndolo como "modesto y al mismo tiempo audaz". Tom Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt, que otorga este premio, ha destacado que los tres arquitectos catalanes intentan conseguir "belleza física y espacial a la vez que funcionalidad". Ha resaltado, además, que los miembros de RCR "han conseguido mantener el balance entre las necesidades locales y las ideas internacionales". Rafael Aranda, en declaraciones a los periodistas, ha destacado que la clave de este premio es el trabajo en equipo. Es la primera vez que el premio Pritzker se da simultáneamente a tres arquitectos.

Biblioteca de Sant Antoni, en Barcelona. Foto: Sílvia Costa y Josep Azuara.

Además de la realización de proyectos arquitectónicos, desde 2008, RCR ha organizado el Laboratorio Barberí, en Olot, y a través de la RCR Bunka Fundación Privada se ha vinculado al mundo de la dinamización cultural desde una perspectiva multidisciplinar, más allá de la arquitectura. Así, RCR ha organizado talleres de Arquitectura y Paisaje, de Audiovisual y Fotografía, de Escenografía y Arquitectura Efímera; programas de Danza y de Diseño Gráfico... El Laboratorio Barberí organiza grandes encuentros internacionales, virtuales y físicos, sobre la investigación en temática de espacio.

Los miembros de RCR estudiaron en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès y al acabar sus estudios se establecieron en Olot. Durante bastante tiempo trabajaron principalmente en Catalunya, aunque en los últimos años han tenido muchos encargos en el exterior. Entre sus obras se pueden destacar la Biblioteca del barrio de Sant Antoni en Barcelona, el restaurante Les Cols d'Olot, el Jardín de Infancia Els Colors de Manlleu, el campo de atletismo Tussols-Basil en Olot, la bodega Bell-lloc en el Empordà, el Museo Soulanges en Rodez, el parque de l'Arbreda de Begur... Han ganado numerosas distinciones, como el Premio Nacional de Cultura, que obtuvieron en 2005. Su trabajo ha despertado mucho interés en revistas especializadas y el RCR ha sido invitado a la mayoría de grandes encuentros internacionales de arquitectura.

RCR da prioridad a adaptar los edificios al lugar|sitio donde se tienen que construir. Es una arquitectura que establece una relación directa con el paisaje, que pretende aprovechar al máximo los valores que ya tiene el lugar antes de la construcción (como la bodega Bell-lloc, perfectamente integrada en los campos de viñas). Por lo tanto, siempre intenta usar poca diversidad de materiales, y da preferencia a materiales muy básicos, auténticos, siempre que sea posible procedentes del entorno... RCR reivindica, sobre todo, una arquitectura que transmita bienestar a los usuarios y que facilite espacios funcionales. El jurado que los ha galardonado ha valorado especialmente su vinculación con sus raíces.

Restaurante Les Cols. Foto: Sílvia Costa y Josep Azuara.

 

Imagen de portada: Musée Soulages de Rodez (Francia). Foto: Waltercolor.