La segunda jornada del Primavera Sound de Barcelona ha arrancado con un intento de recuperar la normalidad después de una noche marcada por la lluvia, las cancelaciones y la frustración de miles de asistentes. La organización ha confirmado que devolverá el importe de las entradas de día del jueves, afectadas por la suspensión de varios conciertos a causa del mal tiempo, entre ellos los de cabezas de cartel como Doja Cat, Massive Attack y Bad Gyal.
Según el comunicado del festival, el próximo lunes se detallarán los mecanismos de devolución. La medida, sin embargo, no incluye compensaciones para las personas que disponían de abono de tres días, un punto que ya ha generado debate entre parte del público.
Una noche de cancelaciones y confusión
La jornada del jueves quedó marcada por una sucesión de anuncios contradictorios y cambios de programación provocados por el empeoramiento de las condiciones meteorológicas. El festival atribuye las decisiones a la activación de la alerta amarilla de Meteocat y AEMET y, especialmente, a las fuertes rachas de viento, que habrían llegado hasta los 80 kilómetros por hora. Según la organización, estas condiciones obligaron a interrumpir parte de la programación "por motivos de seguridad" y a cancelar actuaciones en los escenarios más expuestos. El protocolo interno establece que, con vientos de esta intensidad, no es seguro mantener conciertos en espacios abiertos.
Aun así, la decisión no se vivió con la misma claridad desde el punto de vista del público. En las redes sociales, muchos asistentes denunciaron una comunicación deficiente, especialmente en la cancelación definitiva de Massive Attack, que se anunció inicialmente en Instagram, según las críticas más repetidas.
Escenarios activos e intentos de reprogramación
El festival diferenció entre escenarios en función de su ubicación y exposición al viento. Mientras espacios como CUPRA, Schwarzkopf o Port mantuvieron parte de la programación, otros como Estrella Damm y Revolut quedaron completamente afectados por las cancelaciones.
Según el relato de la organización, algunos escenarios más protegidos, como Plenitude o The Levi’s Warehouse, pudieron recuperar progresivamente la actividad. En cambio, los espacios principales, donde tenían que actuar algunos de los cabezas de cartel, quedaron inutilizables en los momentos críticos de la noche.
El festival intentó reprogramar parte de las actuaciones afectadas, incluyendo a Massive Attack, Doja Cat y Bad Gyal, con la previsión de una mejora meteorológica hacia la noche. Incluso se llegó a anunciar una nueva franja horaria para Massive Attack, prevista inicialmente para la madrugada. Finalmente, sin embargo, estas actuaciones no se pudieron celebrar.
Seguridad, frustración y responsabilidades
En su comunicado, el Primavera Sound defiende que todas las decisiones se tomaron priorizando la seguridad del público, los artistas y los trabajadores. La organización insiste en que la ubicación y el tamaño de los escenarios principales los hacían especialmente vulnerables a las inclemencias meteorológicas.
A pesar de esta justificación, el malestar entre los asistentes ha puesto el foco en la gestión de la comunicación y en la falta de claridad durante las horas más críticas de la noche. La sensación de confusión y las cancelaciones encadenadas han marcado una de las jornadas más complicadas de esta edición.
Ahora el festival intenta reconducir la situación con la promesa de devolución de las entradas afectadas y con la voluntad de continuar la programación con normalidad. La jornada de este viernes empieza a las 15:45 horas e incluye actuaciones destacadas como The Cure, Skrillex o Slowdive, en un intento de devolver el foco a la música después de una noche convulsa.