Las mujeres, las grandes olvidadas de la historia europea

Durante siglos, el relato de la historia europea se ha escrito sobre todo con nombres masculinos. Ahora, dos de los grandes museos del continente quieren revisar este relato. El Rijksmuseum de Ámsterdam y el Museo del Prado de Madrid han puesto en marcha una colaboración para investigar el papel de las mujeres en la historia compartida entre España y los Países Bajos, tanto en el arte como en el ejercicio del poder.

El poder de las mujeres

El proyecto culminará en 2029 con una exposición dedicada a tres mujeres de la dinastía de los Habsburgo: Margarita de Austria, María de Hungría y Margarita de Parma. Las tres gobernaron sucesivamente los Países Bajos durante buena parte del siglo XVI en representación de los monarcas de la dinastía.

La iniciativa, sin embargo, va más allá de recuperar mujeres artistas. Los dos museos quieren estudiar también a las mujeres que ejercieron el poder, encargaron o financiaron obras de arte, formaron colecciones o tuvieron un papel activo en la vida política y cultural europea. "Tenemos una historia compartida", explica a EFE Marion Anker, copresidenta del proyecto Women of the Rijksmuseum, que defiende la necesidad de "devolver a las mujeres el lugar que les corresponde en la historia".

El Rijksmuseum trabaja desde 2021 para aumentar la presencia femenina en el relato de su colección. Aquel año, por primera vez, incorporó obras de artistas mujeres a su Galería de Honor, donde se exhiben algunas de las piezas más destacadas del museo.

El papel de las mujeres en el arte

El Prado ha desarrollado una línea de trabajo similar con el programa "El Prado en femenino". El proyecto, destaca la misma agencia, no se centra únicamente en las mujeres que pintaron las obras, sino también en las que las encargaron, coleccionaron o protegieron. Entre las figuras que el museo madrileño ha recuperado se encuentran Clara Peeters, Sofonisba Anguissola, Isabel Clara Eugenia, Cristina de Suecia e Isabel de Farnesio.

La futura exposición del Rijksmuseum pondrá el foco en tres mujeres que tuvieron responsabilidades políticas de primer orden. Margarita de Parma, hija de Carlos V, fue nombrada gobernadora de los Países Bajos en 1559 y ocupó el cargo durante los primeros años de la revuelta contra el dominio de los Habsburgo.

Intercambio de investigaciones

El proyecto también quiere evitar que esta recuperación sea solo temporal. Los dos museos intercambiarán investigaciones, organizarán encuentros de especialistas y crearán un programa internacional de investigación postdoctoral sobre el papel y la representación de las mujeres dentro del Imperio de los Habsburgo.

Porque, según Anker, una exposición solo puede cambiar el relato durante unos meses. El reto es conseguir que estas figuras no vuelvan a desaparecer cuando las salas cierren. "La historia es un lugar más complejo, con más perspectivas, también perspectivas de mujeres", defiende. La intención, por tanto, no es sustituir a los grandes hombres de la historia por grandes mujeres, sino ampliar el relato. Y recordar que, mucho antes de que los museos empezaran a revisar sus colecciones, ellas también habían estado allí.