El Canet Rock 2026 ha vuelto a demostrar por qué es una de las grandes citas musicales de los Països Catalans. Más de doce horas de música ininterrumpida han convertido el Pla d'en Sala en una auténtica celebración de la música en catalán, con un cartel que reunía algunos de los artistas más destacados del panorama actual. Pero, entre todas las actuaciones, había una que concentraba una emoción especial: la de La Fúmiga.
Cuando pasaban las cinco de la madrugada, con el público resistiendo hasta la salida del sol, los valencianos han subido al escenario dando la bienvenida al nuevo día que justo empezaba para ofrecer el primer concierto de su gira de despedida. Después de anunciar meses atrás que el 2026 sería el último año del grupo encima de los escenarios, Canet Rock se ha convertido en el punto de partida de un adiós que promete ser tan intenso como la trayectoria que han construido durante los últimos años.
El ambiente era el de las grandes ocasiones. Desde el primer acorde, el público ha cantado cada canción con mucha intensidad, a pesar de ser el último concierto del festival después de 12 horas de música sin interrupciones. El público, consciente de que esta actuación inauguraba el último capítulo de un grupo que se ha convertido en imprescindible dentro de la escena musical valenciana y catalana. Las sonrisas convivían con la nostalgia, mientras la potente sección de vientos, marca de la casa, y la energía contagiosa del grupo convertían cada tema en una fiesta compartida.
La Fúmiga ha ofrecido un concierto cargado de emoción, repasando algunos de los himnos que les han hecho crecer hasta convertirse en uno de los grupos más queridos del país. Sin perder su espíritu festivo, los músicos también han dedicado unas palabras al público incombustible que les han acompañado a lo largo de su carrera y sin dejar de lado las reivindicaciones de lengua y país que tanto les caracteriza.
Antes de este momento culminante, el Canet Rock había vibrado con las actuaciones de Maria Jaume, Doctor Prats, La Ludwig Band, Ginestà, Els Amics de les Arts, 31 FAM, Figa Flawas, Els Catarres, The Tyets y Buhos, configurando una edición que ha invitado a los ya veteranos y nuevas voces de la música en catalán.
Esta nueva edición del festival quedará, así, grabada en la memoria de los asistentes no solo por la calidad de su cartel, sino también por haber sido el escenario donde La Fúmiga ha empezado a escribir las últimas páginas de su historia. Una historia que, fiel a su estilo, empezó la despedida haciendo bailar, cantar y emocionar a miles de personas hasta que salió el sol.