El Museu d'Arqueologia de Catalunya (MAC) presenta una exposición, con fondos propios y algunos préstamos, para explicar los orígenes del arte y, al mismo tiempo, para dar una nueva lectura en los fondos del propio centro, especialmente los dedicados al arte rupestre levantino. Se trata de Arte Primero. Artistas de la prehistoria, una exposición que tiene una parte importante centrada en las pinturas rupestres, y que incluye incluso algunos fragmentos de pinturas rupestres de gran valor, así como algunas reproducciones. Pero también se fija en otros tipos de arte. Así nos encontramos con herramientas decoradas, con instrumentos musicales (flautas y silbatos), con venus... y unos vídeos, elaborados expresamente, muestran los diferentes tipos de vida de los humanos del Mediterráneo a lo largo de la Prehistoria. La exposición ha sido comisariada por Inés Domingo, investigadora ICREA de la UB, y por Antoni Palomo, conservador del Museu d'Arqueologia de Catalunya. La exposición, que se inaugura este jueves, se podrá ver en la sede de Montjuïc del Museu, hasta el 28 de junio.

Valorar el arte levantino

El director del museo, Jusèp Boya, ha explicado que esta exposición quiere celebrar el 20.º aniversario de la inclusión del arte levantino (practicado en Catalunya, el País Valencià, Murcia, Castilla la Mancha y Aragón) en los listados del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Por otra parte, ha querido destacar que el MAC ha inventariado, restaurado y digitalizado una gran colección de calcos de pintura levantina que tenían en su fondo (algunos de más de un siglo de antigüedad, que corresponden en alguna ocasión a pinturas perdidas). Los visitantes de la exposición serán los primeros en poder verlos, en gran formato, pero está previsto que pronto se puedan consultar online. Boya ha explicado que esta exposición responde a la voluntad del museo de "informar, explicar, sorprender y emocionar" y asegura que están buscando "nuevas formas de explicar la arqueología".

Reproducción de parte del Abrigo V del Cingle de la Mola Remígia (núcleo de la Gassulla, Ares del Maestrat, Castelló). Acuarela con retoques de lápiz de Henri Breuil, de 1935. MAC-Barcelona.

El debate neandertal

En los últimos tiempos se han multiplicado los hallazgos científicos sobre los neandertales. Los que hasta hace poco se habían visto como seres vagamente parecidos a nosotros pero incapaces de nuestras "realizaciones", ahora empiezan a ser vistos con otros ojos. Y eso también afecta a la percepción de su capacidad artística. La exposición se abre con referencias a lo que sabemos de los neandertales y recuerda que fueron los primeros en dibujar símbolos, que no sabemos interpretar, en las paredes o sobre recipientes. Los comisarios se plantean si las manos que pintaban los neandertales, usando sus propias manos como negativo, proyectando tinta con un tubo, pueden ser consideradas obras de arte. Si es así, los inicios del arte se retrasarían mucho y se situarían hace 60.000 años. Y eso que, como deja claro Inés Domingo, cada día se saben cosas nuevas y hay algunas prácticas artísticas, como la pintura corporal, que no dejan registro arqueológico. En realidad, se sabe que hace 200.000 años los neandertales usaban pigmentos. Pero no sabemos porqué. Es posible que los hombres hubieran empezado a ser artistas mucho antes de lo que pensábamos.

Plaqueta grabada (cierva). Sant Gregori, Falset, Priorat. Magdaleniense superior final (12703-11704 BP). Museu de Reus.

El arte paleolítico

Un segundo ámbito de la exposición se centra en lo que se ha denominado "arte paleolítico) o incluso "arte de los animales", que se corresponde al periodo 36.000-11.700 antes del presente). Es un arte, como su nombre indica, caracterizado por las pinturas zoológicas, pero los arqueólogos no están seguros de sus motivos, y aclaran que no pintan todo aquello que comían, sino que tan sólo reproducían las piezas de caza mayor. Normalmente, dibujaban piezas aisladas, y la presencia humana era escasa (aunque había numerosos objetos decorados con formas de genitales). La exposición incluye piezas en piedra, en hueso o en conchas (algunas de ellas muy delicadas, que tienen que estar en unas condiciones de conservación muy especiales). Lo que más sorprende a los arqueólogos es la diversidad de muestras y de técnicas artísticas utilizadas en el periodo, muestra de la creatividad de estos lejanos antepasados.

Lámpara esculpida sobre piedra arenosa, usada para iluminar las cuevas. Solvieux, Saint-Louis-en-l'Ille, Francia, Magdaleniense (20.000-13700 BP). Musée de Préhistoire des Eyzies-de-Tayac.

El arte levantino

Pero el centro de esta exposición es, sin duda, el arte levantino, que se incluye dentro del arte narrativo aparecido hace aproximadamente 10.000 años en la costa mediterránea. El espacio se inicia con una introducción a la realidad de este periodo que cuenta con unos objetos de excepción, procedentes del yacimiento de la Draga (en Banyoles), como es un magnífico arco para niño de hace 7.500 años, pero también unos brazaletes o una excepcional vértebra de una persona muerta por flechas (la vértebra conserva la punta de flecha clavada). La exposición quiere mostrar los debates presentes en el mundo de los especialistas en el arte levantino. En realidad, si bien se apunta que podría ser un arte de agricultores (en esta transformación global de la humanidad y del paisaje que fue la revolución neolítica) también se deja constancia que algunos especialistas apuntan que se podría tratar de un arte de cazadores recolectores. De lo que no hay duda es que fue un arte muy revolucionario: porque implicaba reproducir escenas enteras, porque ponía la figura humana en primer plano, y porque dibujaba las figuras de una forma muy especial (y con color muy diferentes a las pinturas rupestres del Paleolítico). Inés Domingo apunta que en unos mismos sitios, generalmente pequeños abrigos, encontramos una gran acumulación de pinturas, incluso de diferentes estilos. Eso hace pensar que había algunos lugares con una especial significación, espiritual o artística, donde se hacían las pinturas.

Vaso cerámico del Orante. Cova de l'Or de Beniarrés (Alacant). Neolítico antiguo cardial (7500-7200 BP). Museu Arqueològic Municipal Camil Visedo Moltó (Alcoi).

Una buena vía para aprender

Esta exposición es una magnífica ocasión para acercarte a la prehistoria y a los interrogantes sobre el origen del arte. Quizás el único problema que tiene es el intento de abarcar mucho: sólo con el interrogante sobre los orígenes del arte, o con la cuestión del arte levantino ya se podía organizar una muestra de gran interés. Pero el hecho de agrupar varios temas, con el hilo común del arte, puede ayudar a atraer a un público más generalista, como el escolar. Más allá de eso, esta exposición tiene grandes aciertos, como el hecho de explicar algunas polémicas que quedan abiertas, cosa que ayuda a entender al público generalista el proceso de creación de conocimiento científico. También es muy sugerente la interpretación del arte prehistórico en clave de género. La verdad es que tenemos muy poca información sobre quien pintaba, preparaba pigmentos o concebía los dibujos durante la Prehistoria. Quizás nunca lo podremos saber. Pero hay datos, por ejemplo, los etnográficos referentes a comunidades cazadoras-recolectoras, que apuntan que las mujeres podrían tener más relevancia de lo que se pensaba en la creación artística. Y es un acierto haber expuesto reproducciones de algunas piezas emblemáticas del arte del periodo (como las célebres Venus). Al público ver una pieza a medida real y en tres dimensiones le puede ayudar a pensar este arte. En los tiempos que corren la obsesión por los originales es más fetichismo que conocimiento. La exposición incluye el Arqueolab, un espacio de juegos y experimentación donde se harán actividades para descubrir el arte levantino mediante métodos interactivos. Y para los que la visita les parezca poco, siempre pueden aprender más a fondo siguiendo la Ruta del Arte Rupestre, que agrupa algunos de los principales yacimientos de Catalunya.

 

Foto de portada: Arquero de la Valltorta. Fragmento de pintura rupestre arrancado de la Cova dels Cavalls, Tírig, Castelló. Mesolítico / Neolítico (8200-4500 BP). Museu de Cervera (depositado en el Museu de la Valltorta).