Almodóvar quiere llevar 'Peixos', de Eva Baltasar, al cine, pero duda encontrar actrices "valientes"

El cineasta manchego Pedro Almodóvar ha revelado en un coloquio en el Festival de Cine de Nueva York (NYFF, por sus siglas en inglés), que quiere llevar al cine la novela Peixos, de la escritora catalana Eva Baltasar, que relata, según el director, una relación lésbica "muy intensa y desgarradora". Es teniendo en cuenta este tipo de relación, que ha confesado que tiene dudas sobre si hoy encontraría intérpretes dispuestas a asumir la exigencia y la exposición física que requiere una historia así. Junto a la también cineasta estadounidense Sofia Coppola en la 64.ª edición de este festival, el director manchego ha explicado que le gustaría adaptarla al cine, aunque no sabe si encontraría "dos actrices con la valentía que demostraron Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos en La vida de Adèle, por el nivel de exposición que exigen estas escenas". "Hoy en día parece más difícil hacer este cine", ha confesado ante el público del Walter Reade Theater de Nueva York, mientras Coppola le ha animado a hacerlo: "Ojalá que la hagas", le ha dicho.

Los dos cineastas, que han coincidido otras veces presentando sus respectivas películas en varios ciclos de festivales, han mostrado su complicidad en un coloquio de una hora en el que han repasado su visión de la dirección cinematográfica y han debatido sobre las adaptaciones literarias. En este sentido, Almodóvar ha sido contundente al sentenciar que "nunca es buena idea" colaborar con el autor de una novela para llevarla a la gran pantalla, aunque ha mostrado su interés por hacerlo con Peixos, una de las novelas que ha confesado estar leyendo actualmente. También ha dicho que se encuentra inmerso en la lectura de Cosamala, de la escritora española Alana S. Portero, ambientada en Andalucía durante la Guerra Civil y que ha salido en las librerías apenas la semana pasada. 

Aunque ha reconocido su interés en adaptar Peixos para el cine, ha confesado que no sabe si encontraría actrices dispuestas a interpretar el papel de la narradora y la Victoria en su tortuosa historia de amor lésbico que habla del deseo, la toxicidad del amor y la vida de una relación. En el caso de La vida de Adèle, el célebre drama lésbico que ganó la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes en el año 2013, las dos actrices protagonistas acabaron denunciando el carácter tiránico del director, Abdellatif Kechiche, que acabó investigado por agresión sexual, y que exigiera cientos de tomas para una misma escena.

La incorporación de los coordinadores de intimidad al rodaje

En este sentido, la conversación entre Almodóvar y Coppola también ha tocado los cambios en los rodajes de secuencias íntimas para el cine y la incorporación de los coordinadores de intimidad, obligatorio por normativa ya en la industria cinematográfica. Almodóvar ha señalado que hasta el momento nunca ha trabajado con estos profesionales y ha mostrado sus reservas respecto a su impacto en la dinámica entre el reparto y la dirección. "Creo que incorporar tantas figuras entre el director y los actores (como puede ser el coordinador o el coach de actores) puede generar un conflicto de jerarquías en el rodaje. Se convierte en un cuarteto donde todos tienen que ponerse de acuerdo", ha argumentado.

Por su parte, Coppola ha relatado su propia experiencia después de incorporar por primera vez una coordinadora de intimidad durante la filmación de Priscilla: "Al principio me resultó extraño, pero después agradeces el apoyo", ha dicho la cineasta neoyorquina. El encuentro forma parte de las charlas especiales del NYFF, certamen donde Almodóvar participa con su largometraje Amarga Navidad y Coppola presenta la pieza documental Making Marie Antoinette, que empezó su madre, Eleanor Coppola, y que documenta la grabación del filme María Antonieta, de Coppola hija.