100 años de Marilyn Monroe y una exposición catalana única en Europa

Hace 100 años del nacimiento de Marilyn Monroe, una de las más grandes estrellas de la historia del cine. La efeméride es un buen motivo para volver a ver películas tan memorables como Con faldas y a lo loco (Some like it hot, en inglés), de 1959; o Vidas rebeldes (The misfits), de 1961; pero también para descubrir a la mujer que se escondía tras la belleza y la imagen de icono sexual. A esto se dedican dos grandes exposiciones: en Los Ángeles (California, Estados Unidos), su ciudad natal, en el Museo de la Academia de Hollywood; y en Londres (Inglaterra), en la National Portrait Gallery. Ahora bien, deben saber que la exposición más única en Europa es catalana.

Está en la Fundació Cabanas - Museu Cal Gerrer, en Sant Cugat del Vallès, que se vende como "el primer museo dedicado a Marilyn Monroe de Europa". La exposición se presenta bajo la óptica particular del autor, Frederic Cabanas, artista del municipio que ha destinado más de 35 años a la recopilación de objetos y documentos, principalmente libros sobre la actriz californiana. La colección de piezas que se exponen permite hacer un repaso biográfico a su trayectoria, consiguiendo adentrarse en el universo glamuroso de Marilyn Monroe, pero sobre todo destaca la biblioteca: es el fondo literario más extenso del mundo dedicado a la estrella cinematográfica.

Fue el 1 de junio de 1926 cuando nació en Los Ángeles Norma Jean Mortenson, más conocida por su nombre artístico, cuya imagen tenía poco que ver con su personalidad y con los problemas a los que se tuvo que enfrentar, como la depresión y las adicciones. Murió el 5 de agosto de 1962, con solo 36 años, a causa de una ingesta accidental o un suicidio por sobredosis de medicamentos. Casi no salió de casa en sus últimos meses, después de años de consumo de grandes cantidades de alcohol y drogas que ya habían estado a punto de matarla en otras ocasiones. Estuvo marcada por su infancia traumática, hecho que se suma a la enorme presión que sufría por su condición de estrella.

Su imagen todavía es un símbolo cultural que ha trascendido su vida y que varios autores han usado para reflexionar sobre la fama, la belleza y los mitos contemporáneos. Ni falta que mencionemos las serigrafías de Andy Warhol, y también podemos hablar de James Rosenquist, Richard Hamilton y Pauline Boty. Y también es visible todavía su influencia en el cine, con el vestido blanco levantado por el aire en The Sever Year Itch (1955) o el número musical de "Diamonds Are a Girl's Best Friend" (del espectáculo de Broadway Gentlemen Prefer Blondes, 1949). Uno de los homenajes más conocidos es el que le hizo Madonna en "Material Girl", o el papel de Penélope Cruz en Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar. Su imagen ha servido como símbolo de una época, como representación del precio de la fama o como un atajo narrativo para evocar todo un universo cultural.