La encuesta del CEO revela movimientos de fondo entre los partidos catalanes. La formación con un electorado más consolidado es Junts pel Sí, que registra un 84,6% de fidelidad. A distancia está la CUP, con un 27% de electores que se marcharían ahora a la formación de Carles Puigdemont, y una fidelidad del 54,1%. El partido con menos fidelidad de voto es el PP, de sólo el 48,5%. El 27,3% de los electores populares no saben qué votarían ahora, y un 9,1 optaría esta vez por Ciudadanos. El partido de Inés Arrimadas mantiene una fidelidad del 69%, pero cede a su vez un 6,9 al PSC y un 3,4 en el PP, mientras que un 6,9 afirman que no votarán y un 8,6 dudan. Los socialistas, con una fidelidad del 64,5, tienen la principal fuga de apoyos por las personas que no saben si volverán a votar, un 23,7. I Catalunya Sí que es Pot, con una fidelidad alta del 70,5%, pierde un 8 hacia Junts pel Sí.