La diferencia ideológica no exime de respetar a todo el mundo. Esta es la máxima que aplicó a rajatabla la presidenta de Sant Andreu y concejala de ERC en el Ajuntament de Barcelona, Montserrat Benedí, ante los incidentes en la última reunión del consejo plenario del distrito. Benedí suspendió durante unos 10 minutos la reunión ante las increpaciones de un grupo de okupas a los representantes municipales del PP y C's, que pidieron la intervención municipal ante la ocupación de los antiguos Cinemes Lauren, ubicados en el distrito. A raíz de los insultos de algunos de los okupas a los concejales populares y naranjas, Benedí advirtió que no se podía faltar al respecto a ningún conseller o consellera de distrito, incluidos los del PP y C's. Como el grupo que protestaba desatendió los requerimientos de la presidenta, Benedí finalmente impuso su autoridad y suspendió la sesión. El pleno se reanudó después una vez se enfrió el ambiente.