Nunca se había pensado tanto en el día de Navidad en pleno agosto como este año, y no precisamente para preparar las vacaciones. Si bien el año pasado ya hubo elecciones en periodo navideño, el 20 de diciembre, la posibilidad de que haya que ir a votar el día de Navidad ha dejado a más de uno congelado ante una eventualidad que nunca nadie había previsto. Ahora bien, quizás la excusa de votar les servirá a algunos para ahorrarse asistir a la comida familiar.