Del "nunca investiremos a Rajoy" al "nos abstendremos en segunda votación"; del "votaremos sí si acepta seis condiciones irrenunciables" al "dejaremos los temas más espinosos para el final y ya veremos el qué". El crédito negociador de Ciudadanos se agota en una proporción directa a los temores mejor fundados de esta formación de recibir una nueva sangría en caso de elecciones navideñas, cosa que hace que como más avance, el votante tenga más la sensación de estar en una subasta de pescado donde el precio baja a cada segundo. Y quizás para nada, porque al fin y al cabo, la llave de la investidura la guardan en el despacho de Pedro Sánchez.
El ojo de la aguja
El crédito de Ciudadanos se agota
El Nacional
Barcelona. Martes, 23 de agosto de 2016. 21:58
Actualizado: Martes, 23 de agosto de 2016. 22:03
Tiempo de lectura: 1 minuto
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