Los hogares españoles podrían ahorrar un 42,9% en materia de energía si se utilizaran de manera eficiente los electrodomésticos. Es la conclusión que se desprende de un estudio de la Fundación Gas Natural Fenosa, que además pone una cifra a este ahorro: 2.960 millones de euros cada año a nivel estatal.

Los electrodomésticos suponen un 12% del consumo eléctrico de una vivienda, por lo cual un uso adecuado puede significar una rebaja importante de la factura de la luz.

Para ayudar a este ahorro, todos los aparatos que gastan energía llevan lo que se conoce como "etiquetado energético", que indica la cantidad de energía que necesita cada máquina para llevar a cabo una misma actividad.

En las etiquetas, que tienen que estar siempre visibles, el consumidor tiene que poder encontrar datos como la clase energética del aparato, su grado de consumo de electricidad y de agua o su nivel de eficacia. Un electrodoméstico es más eficiente que otro si ofrece las mismas prestaciones y gasta menos energía. Como este etiquetado es general para todos los electrodomésticos, las características que aparezcan en la etiqueta tienen que orientar a los consumidores para decidir qué aparato comprar.

"La diferencia de precio queda amortizada por la diferencia de consumo entre un aparato y el otro"

Su lectura es sencilla. Las etiquetas energéticas clasifican los aparatos por letras, de la A+++ a la G, y por colores que van del verde al rojo. Según esta escala, los aparatos catalogados con la letra A+++ y el color verde son los más eficientes, mientras que los que tienen la letra G y el color rojo son los que gastan más energía. Los electrodomésticos que gastan un consumo medio llevan las letras D o E en la etiqueta. Además, los consumidores tienen que saber que la diferencia de precio entre un aparato de clase A y otro de clase C queda amortizada en cinco años, por la diferencia de consumo entre un aparato y el otro.

Las etiquetas sólo se pueden comparar entre los electrodomésticos de un mismo tipo.

Por lo que respecta a los frigoríficos, la diferencia de consumo entre un aparato con calificación de A+ y otro con calificación de D es de un 70%, que supone no sólo un ahorro energético para el medio ambiente, sino que representa un una reducción importante del recibo eléctrico.

Escoger un horno u otro también puede ser motivo de un gran ahorro. La mayoría de familias españolas tienen un horno de tamaño mediano, aunque para el uso doméstico se puede utilizar un horno de tamaño pequeño. Aquellas familias que escogen un horno pequeño pueden ahorrar por término medio 85 kWh cada año.

Si el consumidor quiere comprar un lavaplatos, antes tiene que valorar de qué capacidad lo necesita, ya que a menudo no hay una gran cantidad de platos para lavar y no vale la pena tener un aparato que funcione a máximo rendimiento. Con una buena elección del tamaño y del consumo de agua y de electricidad que hace el lavaplatos, una familia puede ahorrar 200 horas, de las 300 que hacen falta año tras año para lavar la vajilla. Eso supone un evidente ahorro energético, y también económico. Durante la vida útil del aparato el ahorro puede ser superior a los 100€.

"Si una familia escoge una lavadora de clase A puede ahorrar unos 370€ durante la vida útil del aparato"

A la hora de comprar una lavadora es recomendable escoger una que permita hacer lavados cortos y económicos, y con la que se pueda regular la temperatura del agua. También es importante mantener el filtro siempre limpio. Siguiendo estos consejos, si una familia escoge una lavadora de clase A en vez de una de clase D, el ahorro económico del que disfrutarán será de unos 370€ durante la vida útil del aparato.

Escoger una buena secadora también puede hacer que una familia ahorre bastante dinero. Las que funcionan con gas son las más eficientes. Si se adquiere una eléctrica, lo mejor es escoger una que sea de clase A. La diferencia entre escoger una secadora de clase A y una de clase D puede suponer un ahorro de hasta el 50% de la energía que necesitan, que económicamente supone un ahorro de 190€ a lo largo de la vida útil del aparato.

Gas Natural Fenosa ha creado una herramienta para que los consumidores descubran el ahorro que les puede suponer utilizar un electrodoméstico u otro. Sólo hay que introducir el código de la etiqueta de nuestro aparato en la web y leer con atención cuáles alternativas tenemos para reducir nuestro consumo energético.

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