El legado Muñoz Ramonet, un regalo envenenado del magnate Julio Muñoz Ramonet a la ciudad de Barcelona, que ha comportado un litigio inacabable con las hijas de este empresario de pasado turbio, incluye una finca de la calle Muntaner donde se encuentra un importante palacio y unos jardines tanto o más relevantes, pero también una torre anexa, la llamada Torre Avenir, ya que tiene entrada propia por esta calle del barrio de Sant Gervasi-Galvany, que a finales de 2027 se convertirá en la sede de la Acadèmia del Cinema Català. Así lo ha anunciado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, este viernes por la mañana, en compañía de la consellera de Cultura, Sònia Hernández, y la presidenta de la academia, Judith Colell.
En concreto, la planta superior de la Torre Avenir, de 131 metros cuadrados, será la sede de la academia cinematográfica catalana, que hasta ahora está situada en la sede de la SGAE en el paseo de Colom, en un traslado que permitirá, según Collboni, que la Torre Avenir “no sea solo el cuartel general de la academia, sino también un espacio dinamizable donde pasen cosas”. De hecho, el propio alcalde ha apuntado que la presencia de la academia cinematográfica en el complejo Muñoz Ramonet también permitirá “resignificar el espacio”. “Los jardines son un magnífico escenario para que pasen cosas”, ha añadido el alcalde.
La intención ahora es comenzar las obras de rehabilitación este mismo año, seguramente hacia septiembre, y poder trasladar allí la sede a finales de 2027, después de un año de trabajos. La Acadèmia del Cinema Català se instalará allí en régimen de cesión de espacios bajo la gestión de la Fundació Muñoz Ramonet dentro de un contexto de colaboración institucional entre el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya para el impulso, el desarrollo y la proyección del cine catalán. En este contexto, la inversión, de alrededor de unos tres millones de euros, será financiada conjuntamente por el Ayuntamiento, el Govern y la Fundació Muñoz Ramonet, que es la entidad que gestiona todo el complejo y el legado patrimonial.
Además, según ha indicado Collboni, la rehabilitación de la Torre Avenir incluirá, además de la planta reservada para la Acadèmia del Cinema Català, otros espacios dedicados a exposiciones, un pequeño auditorio y también un bar, con la voluntad de abrir este edificio a la ciudadanía, actualmente cerrado al público, a diferencia de los jardines y el palacio principal, que está abierto a visitas guiadas, y que necesita una reforma integral debido a su mal estado de conservación. La Torre Avenir fue edificada para el uso de Inés Fabra, hija del marqués de Alella —el industrial Ferran Fabra i Puig—, primer propietario de la finca, que también se hizo construir el palacio principal. Todo el complejo fue comprado por Muñoz Ramonet en el año 1945, quien conservó la propiedad hasta su cesión testamentaria al Ayuntamiento de Barcelona.