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Las incidencias que afectan al servicio de alta velocidad entre Barcelona y Madrid, provocadas por el incendio de la tractora de un tren el pasado lunes en Ricla (Zaragoza) continuarán al menos hasta la próxima semana. A estas alturas, el servicio se presta en vía única en un tramo de unos veinticinco kilómetros alrededor del lugar del siniestro, mientras se efectúan las tareas de la retirada de la tractora incendiada. En este contexto, el portavoz de Adif Antonio Carmona ha indicado que estas maniobras de retirada "solo se pueden hacer en horario nocturno porque son incompatibles con la operativa del servicio", y al mismo tiempo se ha comprometido a restablecer el servicio en doble vía "a principios de la próxima semana".

En declaraciones a los medios este miércoles al mediodía desde la estación de Barcelona Sants, Carmona ha trasladado a los usuarios las "disculpas" por las afectaciones, para añadir que la intención de Adif es la de tener "las dos vías operativas lo antes posible". Asimismo, ha apuntado que las tres compañías explotadoras del corredor Barcelona-Madrid de alta velocidad, Renfe, Ouigo e Iryo, han coordinado un plan de transporte para "garantizar la movilidad" de todos los pasajeros entre Catalunya, Aragón y Madrid, a pesar de que un tramo se mantendrá al menos hasta el lunes con circulación en vía única. Las tres operadoras ya están reestructurando el servicio para "garantizar la capacidad operativa".

Tareas de retirada de la tractora incendiada

Mientras se siguen investigando las causas que originaron el incendio, Adif, en colaboración con Renfe, trabaja para la retirada de la tractora incendiada, que permitirá el restablecimiento del servicio en doble vía con lo que se pondrá fin a las afectaciones actuales. Cabe decir que estas tareas de retirada se efectúan en horario nocturno, ya que no son compatibles con el paso de los trenes de alta velocidad por la vía adyacente debido a la necesidad de utilizar maquinaria pesada. Una vez retirado el tren incendiado, habrá que reparar los daños que haya podido sufrir la infraestructura.

El origen de los hechos se remonta al lunes 12 de octubre, hacia las 16:05 horas, cuando se declaró un incendio en la motriz posterior de un convoy de AVE. El tren había salido de la estación de Madrid-Puerta de Atocha a las 14:27 horas con destino a Figueres. A consecuencia del fuego, se evacuó a 283 pasajeros, una operación que Renfe confirmó que se completó sin lamentar ningún herido. Según los datos facilitados por la compañía operadora, la parada implicó afectaciones directas en 33 trenes de Renfe y un total de 12.979 usuarios, a los que se deben sumar los viajeros perjudicados por los servicios de Iryo y Ouigo.