La mesa Mou-te per Barcelona, integrada por gremios, ejes comerciales, empresas y patronales, ha expresado su preocupación ante la reducción de un carril de circulación en la calle Balmes, actualmente en obras, que quedará configurado con un carril de bajada y dos de subida, así como la transformación de la calle Muntaner, donde también se han eliminado carriles destinados al tráfico general. Por medio de una nota, este martes la entidad ha recordado que la “reducción continuada de capacidad viaria en ejes estratégicos tiene un impacto real en la movilidad, en el funcionamiento del comercio y en la prestación de servicios” y, a la vez, que la “suma de estas intervenciones está provocando modificaciones significativas en los flujos de desplazamientos que afectan directamente a la actividad económica, laboral y social, así como a la conectividad interna de la ciudad y con su entorno metropolitano”.
En este sentido, desde esta plataforma que aglutina el sector empresarial de Barcelona y el área metropolitana se apunta que la reducción de carriles en la calle Balmes, así como en otras vías estructurales, “pone en riesgo el tradicional flujo mar-montaña, un eje esencial para el dinamismo social y económico de Barcelona”, ya que garantiza la conexión entre el Eixample y Ciutat Vella y “asegura su vitalidad comercial y empresarial”. Por eso mismo insisten en que calles como Balmes, Aribau, Muntaner y Casanova “han vertebrado históricamente la movilidad de la ciudad y han sido imprescindibles para conectar barrios, distritos y movimientos interurbanos”. “La reducción progresiva de su capacidad puede convertirse en una barrera que dificulte el acceso al centro y altere los equilibrios actuales de movilidad”, añaden.
Además, la mesa Mou-te per BCN alerta que esta reorganización viaria tiene efectos directos sobre el comercio y los servicios, especialmente en zonas como Ciutat Vella o la parte baja de Barcelona, que dependen de una buena conexión con el resto de los distritos y con el entorno metropolitano, y por ello reclaman “planificación global y análisis riguroso” para evitar que estas medidas puedan “acelerar procesos de gentrificación y reducir la accesibilidad a determinadas áreas”, ya que “dificultar la llegada al centro resta atractivo y competitividad a una de las áreas con más actividad económica y comercial de la ciudad”.
Reclamación de estudios de impacto reales y transparentes
Por todo esto, Mou-te per BCN pide al Ayuntamiento de Barcelona que elabore estudios rigurosos, transparentes y basados en datos para evaluar el efecto real de estas transformaciones urbanas. Concretamente, reclama:
- Análisis de la congestión generada por la reducción de carriles y su impacto sobre las ineficiencias en la movilidad.
- Estudios sobre el efecto en la actividad económica y comercial, especialmente en zonas de mayor dependencia del flujo entre distritos.
- Evaluaciones sobre la posible desconexión entre distritos y sobre la cohesión urbana.
- Proceso de diálogo y concertación con el tejido económico, vecinal y social de la ciudad.