La Sagrada Familia rectifica y amplía la afectación por la escalinata a más edificios

La construcción de la escalinata de acceso a la fachada de la Gloria de la Sagrada Familia es el principal escollo para la finalización completa del templo según los planes de Gaudí, y este martes por la mañana, la Junta constructora ha concretado un plan de mínimos para poder hacerla posible, señalando que con el derribo de un único edificio sería posible la construcción de este acceso. Así lo ha manifestado el director general, Xavier Martínez, que en rueda de prensa ha afirmado que "hacer la escalera ahora es imposible porque hay un edificio delante, pedimos que este edificio no esté para poder acabar; nosotros tenemos un bloque en la manzana de al lado donde se puede trasladar este edificio y nosotros finalizar".

Ahora bien, poco después, fuentes de la Sagrada Família, "para precisar la información facilitada", han manifestado que el proyecto de la construcción de la escalinata de la Gloria también "comportará afectaciones en otros edificios del entorno". En este sentido, el templo ha indicado que "el edificio de Núñez i Navarro situado delante de la fachada de la Gloria es el inmueble clave e imprescindible para el desarrollo del proyecto de la escalera principal de acceso a la Sagrada Família", pero ha añadido que el proyecto afectará a otros edificios del entorno "como ya se ha informado anteriormente".

Martínez había explicado este martes en rueda de prensa que la propuesta de la basílica implicaba trasladar este inmueble, situado en la calle Mallorca 410-414, a un solar muy cercano, situado en Mallorca 424-432, y liberar así el espacio necesario para ejecutar la escalinata. Hay que tener en cuenta que el derribo de un único edificio no permitiría dar perspectiva ni monumentalidad a la fachada de la Gloria y que la propuesta de máximos incluiría el derribo de dos manzanas completas del Eixample, hasta la calle Aragó.

Hay que tener en cuenta que la fachada de la Gloria está ya en construcción, pero de momento solo en lo que se refiere a la parte incluida dentro del solar que ocupa el templo, es decir, sin contar los voladizos previstos, que caen ya sobre la vía pública. Martínez ha indicado que los permisos para construir estos voladizos "van vinculados" a la escalinata, ya que "el nártex sobrevuela la verticalidad y ahora nuestra licencia prevé la verticalidad". "Cuando pedimos una solución urbanística, también hablamos de eso", ha aclarado Martínez. En todo caso, para Martínez, "las negociaciones están muy avanzadas", pero de momento no hay ninguna respuesta concreta a las peticiones del templo: "Hay un principio de acuerdo y estamos esperando que el Ayuntamiento mueva ficha".