El problemón del césped: el Europa podría renunciar a la categoría y, de rebote, al derbi con el Sant Andreu

La obligación de disputar los partidos de la categoría Primera Federación de fútbol en campos con césped natural se ha convertido en un quebradero de cabeza de primer orden para los equipos de los distritos de Barcelona, un problema que se arrastra desde la jornada anterior, cuando el CE Europa subió a esta categoría, al que se ha sumado ahora el ascenso de la UE Sant Andreu, con un elemento todavía más disputado, la posibilidad de repetir los grandes derbis entre los dos equipos, el encuentro más disputado del fútbol catalán en las categorías inferiores. Después de una temporada con el Europa jugando en las instalaciones deportivas de Can Dragó, los de Gràcia han abierto ahora la puerta a renunciar a la categoría para volver a su feudo, el Nou Sardenya, un hecho que, de rebote, imposibilitaría la disputa del derbi contra el Sant Andreu.

Vayamos por partes, el ascenso de la UE Sant Andreu reabrió, a mediados de abril, el debate sobre la necesidad de dotar los campos de fútbol de césped natural, una responsabilidad que recae en el Ayuntamiento de Barcelona, dado que tanto el Nou Sardenya, campo del Europa, como el Narcís Sala, feudo del Sant Andreu, son de titularidad municipal. El grito de "Collboni, ¡pon el césped!" llegó incluso al plenario municipal y comportó que el gobierno municipal tomara el compromiso de financiar la plantación de césped natural en ambos campos. De hecho, el Narcís Sala se prepara ya para este cambio durante el mes de agosto, con la previsión de que se puedan jugar partidos en noviembre. 

El Europa se plantea renunciar a la categoría

Ahora bien, la situación en el Nou Sardenya es más complicada, ya que se trata de un campo con aparcamiento e instalaciones deportivas por debajo del terreno de juego. Esto hace que los trabajos para sustituir el césped se alarguen, con la previsión de que el Europa no pueda jugar en su campo, al menos, hasta noviembre de 2027, es decir, toda la temporada 26-27 y principios de la siguiente. Ante esta situación, el club de Gràcia convocó una Asamblea informativa para explicar a los socios los problemas económicos que provoca en el club jugar desplazados en Can Dragó, una instalación deportiva situada en el distrito de Nou Barris.

Según informó el propio club, el desplazamiento por al menos una temporada más es "inviable económicamente". "El impacto económico de jugar casi dos temporadas fuera del Nou Sardenya está estimado entre los 600.000 y los 900.000 euros", apunta el Europa. Por esta misma razón, a pesar de continuar presionando al Ayuntamiento para encontrar una solución favorable a los intereses del club, se ha decidido abrir una consulta a los socios para que sean ellos los que decidan el futuro inmediato del club, a partir de las opciones de jugar fuera y no renunciar a la categoría o bien volver al Nou Sardenya y renunciar a la categoría.

La consulta estará abierta del 6 al 12 de julio y podrán votar todos aquellos socios y socias mayores de edad que hayan renovado antes de acabar el día 5 de julio, con votación presencial y telemática. Ahora bien, esta consulta se puede considerar también una medida de presión por parte de un club que se ha fijado hasta el 14 de julio de margen para encontrar la manera de financiar total o parcialmente la pérdida económica que supone jugar fuera de casa. En cierto modo, la consulta envía la pelota, o en este caso, más bien el césped, al tejado del Ayuntamiento de Barcelona.

¿El Narcís Sala es una opción para el Europa?

En este contexto, el mismo Europa apuntó, en la asamblea del miércoles, que las pérdidas de jugar en Can Dragó son de entre 400.000 y 500.000 euros, mientras que hacerlo en un estadio de fútbol, mencionando explícitamente el campo de su rival, el Narcís Sala, "las dejaría entre 250.000 y 350.000 euros, una cifra menor pero todavía muy deficitaria para el club". Ahora bien, abrir la puerta a jugar en el Narcís Sala no podía pasar por alto al Sant Andreu, que este jueves ha dado respuesta por medio de un comunicado donde apunta al Ayuntamiento de Barcelona como responsable último para llegar a un acuerdo para que el Europa pueda jugar, como local, en el Narcís Sala.

En este comunicado, el Sant Andreu apunta que las relaciones institucionales “entre las actuales juntas directivas de la UE Sant Andreu y el CE Europa son excelentes y se mantienen en un clima de respeto y cordialidad” y que la UE Sant Andreu “desea sinceramente que el CE Europa pueda competir esta temporada en Primera RFEF”, señalando que “el derbi entre los dos clubes es uno de los partidos más especiales del fútbol catalán y un ejemplo del crecimiento y la fuerza del fútbol popular”. Sin embargo, en cuanto a la eventual cesión del Narcís Sala, apunta que, de momento, “la UE Sant Andreu no ha recibido ninguna petición, ni por parte del CE Europa ni por parte del Ayuntamiento de Barcelona, para disputar partidos en el Narcís Sala”.

Asimismo, el Sant Andreu señala que “en caso de que esta posibilidad se planteara oficialmente, la petición debería ser formulada por el Ayuntamiento de Barcelona, titular de la instalación, que es quien debería negociar con la UE Sant Andreu las condiciones de un eventual uso compartido del estadio”. Todo ello, el quebradero de cabeza del césped, que parecía encarrilado con la decisión del Ayuntamiento de facilitar la sustitución del artificial por el natural, no se acaba de resolver, con el peligro de que el Europa baje de categoría por una cuestión extradeportiva que, lamentablemente, impediría disputar el derbi contra el Sant Andreu.