La proclamación de la Unió Esportiva Sant Andreu (UESA) como campeón de la categoría Segunda RFEF de fútbol masculino fue celebrada el domingo con la euforia característica de estas ocasiones, incluida una invasión del campo del estadio Narcís Sala, feudo de los cuatribarrados, que celebraron con unos seis mil aficionados el ascenso a Primera RFEF. A nadie se le escapaba, sin embargo, que el ascenso era un regalo envenenado, porque jugar en Primera RFEF, la tercera división del fútbol español, comporta la obligación de jugar en campos de césped natural, una condición que, a estas alturas, no cumple el Narcís Sala y que repite la situación del CE Europa, que ya juega en Primera RFEF, pero no en el feudo de los escapulados, el Nou Sardenya, sino en las pistas de atletismo de Can Dragó, reconvertidas en campo de fútbol.
La situación del Europa, pues, se repite una temporada después, pero ahora con la UESA como protagonista, aunque con un elemento diferencial sobre la mesa: el Nou Sardenya forma parte de un complejo construido en 1995 que incluye aparcamiento e instalaciones deportivas por debajo del terreno de juego, lo que dificulta el cambio de césped artificial a natural y su mantenimiento, circunstancia que no se reproduce en el Narcís Sala, de manera que, en principio, sería mucho más sencillo hacer el cambio en este campo de Sant Andreu de Palomar. Ahora bien, como ambos estadios son de titularidad municipal, la última palabra la tiene el Ayuntamiento.
¡Collboni pone el césped! https://t.co/rqIOQui1j6 pic.twitter.com/BByvgXw9dA
— José Luis Muñoz Díaz (@JoseLuisSTAP) April 19, 2026
Es aquí donde toma vuelo un grito que ha corrido por redes sociales desde que se consolidó el ascenso: “Collboni, pon el césped”, una petición que refleja la voluntad de la UESA de seguir jugando en el Narcís Sala y que ya cuenta con la complicidad de los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Barcelona, una vez que JuntsXBCN, BComú, ERC y PP se han posicionado a favor. De hecho, Junts ya ha anunciado su intención de llevar la cuestión al plenario municipal de este mes de abril, que tendrá lugar el viernes 24. La petición también se llevará al plenario del distrito de Sant Andreu el 13 de mayo de la mano de los Comuns.
Ahora bien, a pesar de que el propio club andreuense ya ha hecho pública su intención de continuar en el Narcís Sala, y este mismo martes ha anunciado —según ha avanzado Betevé— un acuerdo con el AE Bon Pastor para reubicar el fútbol base en el campo de este segundo club para permitir instalar el césped natural en el Narcís Sala, por parte del Ayuntamiento de Barcelona se mantiene una puerta abierta a que el Sant Andreu juegue en Can Dragó. Al menos es lo que este lunes apuntó David Escudé, concejal de Deportes, en declaraciones a RAC1, cuando recordó que “hay equipos como el Milán o el Inter de Milán que comparten un estadio municipal”. Este modelo San Siro, de hecho, sería como si el FC Barcelona y el RCD Espanyol jugaran ambos en el Estadi Olímpic Lluís Companys y, también, que el Europa y el Sant Andreu compartieran las instalaciones de Can Dragó.
“En ningún caso he dicho que sí o sí vayan a Can Dragó”, añadió Escudé en aquellas declaraciones sobre la utilización conjunta de la instalación municipal situada en Nou Barris, que, de hecho, está al lado del distrito de Sant Andreu. Hay que tener en cuenta que el Europa inicialmente también insistió en no marcharse del Nou Sardenya y agotó la prórroga de seis meses antes de aceptar el desplazamiento. De momento, la intención del Sant Andreu es mantenerse en el Narcís Sala, y por eso ya hacen planes para articular el club mientras dure el cambio de césped en su estadio, pero la decisión final depende del gobierno municipal. En todo caso, si la próxima temporada hay derbi entre los equipos de Gràcia y de Sant Andreu —dependiendo de un eventual ascenso del Europa a Segunda División—, al menos uno de los partidos sería en Can Dragó… ¿o quizás ambos?