La plaza del Virrei Amat es uno de los espacios de centralidad del distrito de Nou Barris de Barcelona, donde confluyen diversas vías principales —Fabra i Puig, Pi i Molist, els Quinze y Felip II—, además de la estación de Metro del mismo nombre. Ahora bien, el nombre de la plaza, en honor a Manuel de Amat i de Junyent, que fue virrey del Perú de 1761 a 1776, es un nombre que impuso el franquismo en 1942, para sustituir el original que recibió la plaza cuando fue urbanizada en 1933 y que honraba al poeta Joan Salvat-Papasseit, muerto hacía aún no diez años, y que había sido vecino de la Font d'en Fargues, un barrio cercano a la plaza, si bien en el actual distrito de Horta-Guinardó.

Este cambio del nomenclátor, sin embargo, será revertido una vez el consejo de distrito de Nou Barris, celebrado este miércoles, ha aprobado la propuesta presentada por la plataforma Restituïm de proceder al cambio de nombre para recuperar aquella denominación que el franquismo arrebató. De hecho, la mencionada plataforma, que nació con el objetivo de recuperar el nombre original de la plaza, ha podido celebrar este éxito después de llevar la petición al plenario de distrito avalada por una recogida de firmas que superó con creces el número solicitado, de 800, presentando 1.440, de las cuales fueron validadas unas 1.300. “Se culmina un nuevo capítulo en la recuperación de la memoria popular y se borra del Nomenclátor barcelonés el nombre de ‘plaza del Virrei Amat’ impuesto por el franquismo en el año 1942”, han apuntado fuentes de Restituïm. De hecho, uno de los argumentos defendidos por la plataforma es, precisamente, la obligación de aplicar la ley de memoria democrática de 2022.

El cambio de nombre ha sido aprobado con los votos favorables de PSC, Junts, ERC y BComú, y los contrarios de PP y Vox. Cabe decir que ha sido determinante el cambio del sentido del voto de los socialistas, ya que en julio de 2024, en un primer debate sobre la cuestión, se posicionaron en contra del cambio de nombre. Con todo, el cambio no se implementará de forma inmediata, ya que ahora se debe seguir el proceso de que el gobierno municipal eleve la propuesta a la ponencia de Nomenclátor para que este ente proceda a la modificación. En este sentido, el concejal del distrito, Xavier Marcé, apuntó que el cambio pide tiempo porque, al tratarse de un nodo de comunicaciones de cierta relevancia, no se trata solo de un cambio de placas, sino de “rotulación general de la vía”, hecho que supondrá “un gasto importante”.