Acuerdo unánime entre los grupos del Ayuntamiento de Barcelona. Todas las fuerzas políticas del consistorio se han mostrado a favor de estudiar e incorporar más recursos para mejorar la seguridad de la capital. Entre las medidas que hay sobre la mesa se encuentra el aumento de la videovigilancia y más medidas para la protección de agentes, comisarías y vehículos de la Urbana ante el creciente número de altercados que se han vivido en la ciudad.
La propuesta ha sido aceptada por todos los partidos, pero con respecto a la Guardia Urbana, el teniente de alcaldía de Seguridad y Prevención, Albert Batlle, ha querido matizar que en los planes de la Guardia Urbana ya se contemplan la protección de las dependencias policiales y la extensión de las cámaras unipersonales entre los agentes. "La seguridad de la Guardia Urbana de los agentes, los vehículos y las instalaciones forma parte de nuestras prioridades", ha declarado.
Los disturbios disparan la alarma
La iniciativa la ha presentado el grupo municipal de Junts per Catalunya a la Comisión de Presidencia, Derechos de la Ciudadanía y Seguridad y Prevención, motivados por los recientes disturbios que han tenido lugar en Barcelona. El portavoz del grupo municipal de Junts per Catalunya, Jordi Martí Galbis, ha afirmado que "después de los últimos episodios de violencia contra varios cuerpos policiales hace falta extremar las precauciones e incrementar medidas de autoprotección y seguridad".
Los episodios de violencia en cuestión son los disturbios producidos en el marco de las fiestas de Mercè, el ataque en torno a la comisaría de la policía barcelonesa de la Rambla o el incendio de una furgoneta policial, durante las protestas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél.
A pesar del acuerdo de todos los grupos municipales, Batlle ha recordado que estos incidentes "son puntuales". Finalmente, se ha conseguido el compromiso de "estudiar e incorporar" estas cámaras y otras medidas de seguridad.
El problema más grave de los habitantes
La seguridad de Barcelona ha ido escalando posiciones entre las preocupaciones de los barceloneses. Según Encuesta de Servicio Municipal 2021, la mayoría de los habitantes consideran como principal problema más grave, el de la inseguridad, con un 14,5%.
También muestra cómo un 53,1% de barceloneses creen que la ciudad ha empeorado en los últimos tiempos mientras un 28,6% cree que ha mejorado y un 14,0% considera que se mantiene igual.
A pesar de estas opiniones tan desiguales, un 76,9% de los encuestados aprueba la gestión del Ayuntamiento de Barcelona mientras que un 21,5% la suspende. La nota media es un 5,9, dos décimas más que en el anterior encuesta, que fue uno 5,7.
Imagen principal: Dos agentes de la Guardia urbana vigilan un botellón de madrugada / Carlos Baglietto
