Este viernes por la mañana, la flamante supermanzana del Eixample de Barcelona, en el tramo que conforma el eje verde de la calle Consell de Cent, ha sufrido un incidente de envergadura, un importante escape de agua que no solo ha inundado un tramo de esta calle en la confluencia de Roger de Llúria, sino que a causa de su fuerza ha reventado una parte de la nueva pavimentación, que justo se estrenó a principios del verano. Los hechos han tenido lugar ante el número 375 de esta calle y han comportado la intervención de los Bombers de Barcelona. El escape ha tenido lugar a primera hora de la mañana, hacia las 08.10 horas, y los bomberos han conseguido neutralizarla y cerrar el servicio hacia las 09.25 horas, después de acordonar la zona.

La causa más probable del incidente ha sido la rotura de una cañería. Lo que sí se ha podido comprobar es que el escape ha estropeado parte del nuevo pavimento, que ahora tendrá que ser reparado. Además, el escape ha provocado que vecinos y comercios de la zona se hayan quedado sin agua mientras se llevan a cabo las tareas de reparación de la cañería para poder restablecer el servicio. La magnitud del escape se ha podido comprobar a través de vídeos que se han compartido por las redes sociales, como el que ha colgado el tuitero @pirulaire en la red social X (antiguo Twitter). Hay que tener en cuenta que este es el segundo escape de agua de importancia que se produce a la ciudad esta semana, después de que el miércoles hubo otro en el barrio de la Sagrera, al límite con el del Congrés, que causó desperfectos en establecimientos y también dejó a muchos vecinos sin luz.

En aquella ocasión, el agua anegó parte de la calle de Concepción Arenal a la altura de la calle del Cardenal Tedeschini. El incidente se produjo poco después de las 10 horas y comportó el desplazamiento de tres dotaciones de los bomberos y también de efectivos de la Guàrdia Urbana. Varios comercios quedaron seriamente afectados por el escape.

Además, en mayo también tuvo lugar un gran escape de agua, aquella vez en la avenida Pedralbes con el paseo Manuel Girona de Barcelona, que obligó a la Guàrdia Urbana a cortar la circulación de vehículos en aquel punto de la ciudad a primera hora de la mañana. El agua empezó a salir por las tapas del alcantarillado y llegó hasta la avenida Diagonal por el carril bus formando una gran riada de barro, además de levantar el pavimento y los adoquines de la acera de la calle Manuel Girona. La consecuencia del escape llevó a interrumpir el tráfico durante unas horas, entre Capità Arenas y plaza Pius XII, y entre Pius XII y Manuel Girona.