El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha anunciado este lunes un acuerdo con los dos principales sindicatos, UGT y CCOO, para promover la construcción de hasta 1.500 pisos públicos en los próximos diez años, que formarán parte de la bolsa de vivienda pública de la ciudad y que serán adjudicados con la fórmula de derecho de superficie, que supone que el adjudicatario tiene derecho a la vivienda por un periodo de setenta y cinco años, al final de los cuales, el piso vuelve a ser de propiedad pública. El primer paso de este plan de promoción inmobiliaria será la cesión, antes de finalizar el 2026, de tres solares municipales donde comenzará la construcción de 179 viviendas.
En el anuncio del acuerdo, Collboni ha considerado que este acuerdo con los sindicatos forma parte de "la prioridad por la vivienda del gobierno municipal", como también la exploración de todas las fórmulas para "producir y escalar la construcción de vivienda en la ciudad". En este contexto, la suma de los sindicatos supone "aumentar el número de promotores" de vivienda pública, si bien los sindicatos lo que harán será asignar la construcción a cooperativas del sector. Se trata, en todo caso, de una iniciativa más que se suma a la promoción pública del propio Ayuntamiento y también a los acuerdos con el INCASOL y el Consorci de la Zona Franca para la construcción de más vivienda pública.
¿Dónde serán las primeras promociones?
Las tres primeras promociones se situarán en tres solares, que se espera que se puedan ceder este mismo 2026, y que en conjunto suman 179 viviendas:
- Passeig de l'Havana, 10 (el Bon Pastor, Sant Andreu), 47 viviendas
- Passatge del Marquès de Castellbell, 1-5 (la Clota, Horta-Guinardó), 97 viviendas
- Carrer de Palamós, 62 (Trinitat Vella, Nou Barris), 35 viviendas
¿Cuáles son las condiciones para acceder a un piso de estas promociones?
Para acceder a las nuevas viviendas no será necesario ser afiliado a ningún sindicato, ya que está previsto que los pisos se adjudiquen al Registro de Solicitantes de Vivienda de Protección Oficial de Barcelona (RSHPOB). La adjudicación se hará con la fórmula del derecho de superficie, una fórmula a medio camino entre la compra y el alquiler. El contrato se firma para un periodo de setenta y cinco años y se formaliza a través de una escritura pública. El precio se puede sufragar por medio de una hipoteca durante los primeros treinta años, en mensualidades equivalentes a un alquiler asequible. Ahora bien, vencido el plazo de setenta y cinco años, la titularidad vuelve a ser pública, de manera que los eventuales residentes —segunda o tercera generación de los compradores— deberían abandonar la vivienda.