Barcelona tumba la propuesta de ordenanzas fiscales de Collboni pese a subir la tasa a cruceristas de escala

El plenario municipal del Ayuntamiento de Barcelona correspondiente al mes de septiembre, celebrado este viernes, ha rechazado, al menos, parcialmente, la propuesta de ordenanzas fiscales presentada por el gobierno municipal para 2027, ya que sí que se han aprobado algunas de las medidas presentadas, como subir el recargo municipal de la tasa turística a los cruceristas de escala, un aspecto que ha causado en los últimos días un enfrentamiento entre el PSC y Barcelona en Comú. En todo caso, ha quedado rechazada una de las propuestas estrella de la modificación de ordenanzas prevista, subir el IBI de los hoteles del 1,17% al máximo legal, el 1,3%, que no ha sido aceptada por los grupos de la oposición salvo ERC.

En concreto, el plenario municipal, que ha debatido tres puntos de modificación de las ordenanzas fiscales aprobando solo dos sobre recargos y rechazando el central de las ordenanzas. Así, se han validado propuestas como la congelación del recargo municipal de la tasa turística en los albergues de juventud, a la vez que subirá los de los cruceristas de escala, es decir, aquellos que están menos de doce horas en la ciudad. Los recargos mencionados han sido aprobados con el apoyo de Junts y ERC y los votos en contra de BComú, PP y Vox, mientras que la propuesta en sí de reforma de Ordenanzas Fiscales ha quedado rechazada al contar, solo, con los votos de PSC y ERC, mientras que Junts, PP y Vox han votado en contra. De hecho, la abstención de los Comuns ha sido determinante para paralizar la propuesta de Collboni.

Precisamente, el debate de las ordenanzas fiscales ha reflejado el enfrentamiento entre PSC y Barcelona en Comú hasta el punto de que el teniente de alcaldía de Economía, Jordi Valls, ha reprochado a los Comuns que solo sean capaces de pactar con ellos mismos: "Si reiteran su posición negativa, ustedes hacen un favor a aquellos a quienes critican constantemente, los lobbies turísticos". Por su parte, la líder de BComú, Gemma Tarafa, ha acusado al gobierno de Collboni de desaprovechar una "oportunidad de oro" para cortar la actividad de los cruceristas de escala y ha avisado de que bajar el recargo en los albergues significa rebajar el impuesto de 10.000 plazas hoteleras.

En cuanto al resto de grupos, el concejal de Junts per Barcelona Arnau Vives ha justificado su apoyo a los recargos con que no todos los turistas aportan lo mismo: "No somos los del 'tourist go home', no somos turismofóbicos", ha apostillado, y ha lamentado que los buenos números de la ciudad no se traduzcan en menos presión fiscal para los barceloneses. El portavoz republicano, Jordi Castellana, ha asegurado que su formación apoya "de una manera muy tranquila y consciente" los tres expedientes, ya que servirán para avanzar hacia una recaudación turística más justa y que sirva para mejorar la vida de los barceloneses y las barcelonesas. Finalmente, desde el PP, el concejal Víctor Martí ha señalado que el gobierno de Collboni "cuando tiene margen para reducir la carga impositiva, nunca lo hace, y cuando puede aumentar un impuesto, lo aumentan hasta el máximo legal permitido", según él, tratando el turismo como un problema cuando es un motor económico para la ciudad.