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La comisión de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado con los votos a favor del PSC, Barcelona en Comú y ERC, la abstención de Junts y los votos en contra del PP y Vox subir el IBI un 150% a los titulares de cuatro o más licencias de pisos turísticos. La aprobación de esta modificación de las ordenanzas fiscales para 2027 ha tenido lugar en una sesión extraordinaria celebrada este viernes, donde el teniente de alcaldía de Economía, Jordi Valls, ha sostenido que esta medida servirá para "endurecer y desincentivar" esta práctica en la ciudad hasta que entre en vigor la eliminación de licencias en 2028. La medida aprobada fija subir el IBI en un 100% a los titulares de 2 a 3 licencias de pisos turísticos y hasta el 150% a los de cuatro o más, sin tocar el impuesto a los titulares de una única licencia.

Según Valls, este aumento al 150% afectará a unos 6.000 casos, un 60% del total de licencias, mientras que la subida al 100% se aplicará a unas 1.200 licencias, un 12% del total. El parque de pisos turísticos autorizados en Barcelona actualmente está alrededor de las 10.000 licencias. En este sentido, Valls ha aclarado que el consistorio no está gravando a particulares que tienen una licencia turística, ya que en la mayoría de los casos se trata de empresas que "se dedican a explotar una actividad económica y quieren relacionarse con el Ayuntamiento como si llevaran un piso, y no, no es un piso, es una actividad económica pura y dura".

El consistorio ha materializado esta medida, que entra en período de alegaciones y deberá validarse en el pleno de diciembre, después de la aprobación de los decretos de vivienda del Govern en la Diputación Permanente del Congreso, que decayeron la semana después del voto en contra del PP, Vox y Junts. En cuanto a las intervenciones de los grupos, el concejal de Junts Arnau Vives ha lamentado que, como ve habitual en el gobierno del alcalde, Jaume Collboni, esta subida de impuestos no bajará los que pagan los ciudadanos, además de incrementar la inseguridad jurídica de la vivienda.

Por su parte, el portavoz de los Comuns, Marc Serra, ha celebrado la medida, pero ha lamentado que su alcance sea limitado: "Permitirá subir el IBI a los 10.000 pisos turísticos, pero el problema que tenemos en Barcelona no es este, es la especulación. Y por eso decimos que el IBI se tiene que revisar en las 800.000 viviendas de la ciudad". Desde ERC, la concejala Rosa Suriñach ha subrayado que el siguiente paso será poner la mirada en los inmuebles vacíos que hay en la ciudad y "subir el IBI a aquellos pisos donde hace dos años que ya no vive nadie", a la vez que ha pedido que el gobierno municipal empiece a hacer un registro de cuántos son. Por su parte, el concejal del PP Víctor Martí ha criticado que el ejecutivo de Collboni no está actuando con proporcionalidad y ha considerado el aumento del impuesto una "estocada fiscal" a un determinado grupo de propietarios.