El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado este miércoles el Plan Estratégico de Bomberos 2026-2035 para adaptarse a los nuevos riesgos urbanos, tecnológicos y climáticos. Entre las medidas, el consistorio prevé modificar la ordenanza municipal de prevención de incendios en los próximos meses para obligar a instalar detectores de humo en todas las viviendas de nueva construcción a partir de 2027. Como administración, el Ayuntamiento también colocará estos aparatos en los 12.000 pisos de protección oficial en la ciudad y recomendará a la población que se los instalen en casa. Además, también se prevé aumentar la plantilla hasta los 800 bomberos operativos —ahora es de 775, de los cuales 703 son operativos— y construirán un nuevo Centro de Coordinación Operativa de Emergencias. Los Bomberos de Barcelona realizaron 26.041 servicios en 2025, un 41 % más que en 2017.

En la presentación del Plan Estratégico de Bomberos 2026-2030, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha subrayado que el detector de humo es una medida “bastante asequible”, con un coste de unos 10 euros o poco más, y “sencillo de instalar en casa”. “En caso de incendio, hace saltar una alarma para que quien vive en el domicilio se entere de que tiene fuego y pueda llamar a los Bomberos”, ha señalado el alcalde, que ha activado un detector de humo para mostrar la alarma que emite. Esta medida se enmarca en el eje del plan que tiene por objetivo “empoderar a los ciudadanos en la prevención y la autoprotección”. “El mejor incendio es aquel que no empieza. Y en caso de empezar, el detector salva vidas”, ha recalcado el Jefe del Servicio de Protección Civil, Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPCPEIS), Sebastià Massagué.

En la presentación del Plan Estratégico de Bomberos, donde también ha participado el teniente de alcaldía de Prevención y Seguridad, Albert Batlle, los responsables municipales han señalado que la ciudad cada vez tiene más actividad y que los escenarios futuros estarán marcados por el impacto de la crisis climática y la aparición de nuevos riesgos tecnológicos y energéticos, como se vio en el apagón del pasado abril, en un momento en que los Bomberos de Barcelona cada vez realizan más servicios y de los 18.474 de 2017 se ha pasado a los 26.041 de 2025. En los últimos cinco años, los servicios han ido incrementando, después de que bajaran en 2020, un año golpeado por la pandemia de la covid-19. Massagué ha destacado que han incrementado mucho los salvamentos, aquellos servicios destinados a rescatar personas o animales en situaciones como accidentes de tráfico o en las que han quedado atrapados en viviendas o ascensores, entre otras casuísticas: en 2025, se hicieron 10.248; en 2017, 5.890.

El plan también prevé un nuevo Centro de Coordinación Operativa de Emergencias de Barcelona (CCOEB), que se situará en el ámbito de las Tres Chimeneas, en el Poble-sec, y que sustituirá la sala de la calle de Lleida. La licitación del nuevo centro se prevé en junio y que las obras comiencen en enero del año que viene. Otra de las medidas es el incremento de la plantilla hasta los 800 bomberos operativos; ahora hay 703 sobre una plantilla de 775, y también hay que tener en cuenta las jubilaciones de los próximos años. Los responsables de los bomberos también quieren potenciar las acciones formativas para cuidar la salud mental de estos profesionales, sobre todo ante el impacto emocional de algunos servicios.